Suscríbete
Internacional

Qué es el project finance

En materia minera este mecanismo de financiamiento de inversiones —derivado del mundo anglosajón—se sustenta tanto en la capacidad del proyecto para generar flujos de caja que puedan atender la devolución de los préstamos, como en contratos entre diversos participantes.

4 Octubre, 2016 Comparte en:
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

mina-de-cobrePixabay

La inversión en proyectos mineros en países como Chile, Perú o Bolivia, entre otros, es una constante. Estudios de abogados no sólo se encargan de, por ejemplo, asesorar a sus clientes en la obtención de una concesión para la explotación o exploración de acuerdo a la normativa legal vigente, sino que también de cómo poder financiar y atraer recursos para su desarrollo.

Uno de estos métodos de financiamiento es lo que se conoce como project finance, herramienta especialmente diseñada para proyectos de gran envergadura y que se sustenta —de acuerdo a los expertos en el área— en la conformación de una Sociedad de Propósito Especial (Special Purpose Vehicle, SPV), la cual asume los riesgos y responsabilidades, y que actúa legal y administrativamente separada de los promotores principales.

Este mecanismo de inversiones se sustenta tanto en la capacidad del proyecto para generar flujos de caja que puedan atender la devolución de los préstamos como en contratos entre diversos participantes que aseguran la rentabilidad del proyecto. Su aparición data de fines de los años 80 y principios de la década de los 90, principalmente en Estados Unidos e Inglaterra.

Puntos claves

El abogado peruano José Domingo Yataco, experto asesor en el área, explica a Idealex que con un project finance “se busca proveer de recursos económicos al titular de la concesión minera para que los utilice en la realización del proyecto minero. Esto —agrega— se dará a través de entidades financieras o inversionistas que sustentarán su decisión sobre la base del riesgo de la inversión (financiera, de licencia social, ambientales, etc.); el costo estimado de desarrollo; el modelo de financiamiento; los activos con los que cuenta el concesionario minero (respaldo, garantías, sobrecostos, etc.); de qué empresa minera se trata (tamaño, envergadura, etc.); y por último, la utilidad esperada del yacimiento”.

En relación a lo anterior, dice Yataco, los recursos provendrían de los bancos internacionales, bancos e instituciones de desarrollo multilateral, las agencias de desarrollo y de exportación de créditos (como, por ejemplo, la Cooperación Andina de Fomento – CAF y Corporación Financiera Internacional – IFC); proveedores de servicios, equipos y maquinarias, patrocinadores (sponsors); mercados de capitales internacionales que ostentan Segmentos de Capital de Riesgo (como la Bolsa de Londres – LSE, la Bolsa de Toronto -TSX, la Bolsa Australiana – ASX, y la Bolsa de Valores de Lima – BVL), compradores de mineral por adelantado (como medio alternativo de financiamiento, a través de contratos de regalías, opción, adquisición o fusión de empresas y venta de las royalties).

¿Su aplicación en Chile?

Chile, como país minero, no está exento de éste tipo de fórmulas, sobre todo porque un project finance, en muy pocos casos contempla legislaciones nacionales. Yataco señala que “incluso las controversias que se originen en el futuro se pactan para que sean discutidas en un arbitraje que muchas veces ni siquiera se realizan en el país del proyecto minero”.

Recalca el experto que “esta herramienta financiera-legal es aplicable en cualquier país con presencia minera, ya que su estructura comprende acuerdos que están más relacionados a las costumbres y normas anglosajonas”.

Yataco finalmente advierte que esta fórmula de financiamiento requiere de una estructura contractual compleja, entre los que destacan: contratos de financiamiento, de construcción, de operación, de seguros, contratos de garantías (hipotecas, garantías mobiliarias, fideicomisos, cesión de derechos, etc.), convenio de accionistas, convenios de estabilidad jurídica, contratos con clientes (take or pay), y contratos con proveedores, entre otros.

Comparte en:
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn