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viernes, 23 de octubre de 2020

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TikTok: de la batalla jurídica al peligro latente

“Resulta interesante también el interés de Walmart, una empresa de retail, de incursionar en el mercado digital, lo que resalta la importancia de la digitalización de los canales de comercialización tradicionalmente físicos hacia espacios virtuales”.

Mauricio París - 20 septiembre, 2020

TikTokMauricio París, Ecija

El confinamiento genera múltiples efectos en nuestra cotidianeidad. Nos sentimos privados de nuestros espacios sociales, de nuestros amigos, de nuestros familiares, de nuestra diversión. Mientras esta dimensión compuesta por átomos en que habitamos se ha vuelto un espacio peligroso por la presencia del virus, la dimensión virtual, compuesta de bits, nos ofrece mayor seguridad para conectar con otros, y, sobre todo, un espacio que muchas personas encuentran idóneo para escapar al tedio, aburrimiento y ansiedad propia del confinamiento y la monotemática situación sanitaria.

En ese ecosistema virtual, las redes sociales son comunidades en las que cada uno puede encontrar respuesta a sus intereses. No todas son iguales, cada una tiene distintas finalidades. Los que incorporamos Facebook a nuestra vida hace más de una década, e incluso antes de ella utilizamos una prehistórica llamada Hi5, hemos visto surgir múltiples alternativas: Twitter, Instagram, Snapchat, LinkedIn, Pinterest, o incluso Google+ aquella que se presentaba como la gran alternativa a Facebook, pero terminó siendo un fracaso.

En este contexto, el nuevo espacio del social media es TikTok, la red social de origen chino que se ha convertido en la aplicación más descargada en los años 2018 y 2019, y que sólo en el primer trimestre del año 2020, había sido descargada 315 millones de veces, superando con creces a las ya tradicionales Facebook o Twitter. Precisamente, a diferencia de estas últimas, que son redes generalistas en donde se puede encontrar de todo (incluyendo a nuestros padres), TikTok se presenta como un espacio lúdico, en donde millones de personas, comparten videos cortos, de 15 y hasta 60 segundos, haciendo todo tipo de actividades recreativas, como bailar, cantar y todo tipo de bromas. A diferencia de otro gran sedante social como Netflix, en donde tenemos que decidir qué ver, TikTok ofrece su contenido, que en esencia es basura, sin que prácticamente tengamos que tomar decisiones al respecto, gracias a la eficiencia de su algoritmo, a la repetición en bucle y a la forma sencilla de hacer zapeo.

Pero hablar de TikTok nos lleva a temas menos banales que un cadencioso baile con filtro de unicornio en el rostro. TikTok, por su origen chino, ha representado un nuevo frente en la batalla comercial de la geopolítica mundial. Recordarán que China, alegando protección a su soberanía cibernética, ha impuesto a sus ciudadanos un cerco tecnológico a las aplicaciones occidentales para operar en su territorio. India —con quien mantiene una tensa disputa territorial— ha decidido darle a Pekín una cucharada de su propia medicina, bloqueando 59 aplicaciones en su territorio, incluyendo desde luego, TikTok. El bloqueo no es baladí, ya que un 30% de sus usuarios son precisamente indios.

En Estados Unidos, en el mes de agosto anterior Trump emitió una orden ejecutiva ordenando a ByteDance, la empresa china propietaria de TikTok vender sus operaciones en Estados Unidos a más tardar el 20 de septiembre de 2020, so pena de ordenar su cierre y alegando motivos de ciberseguridad, sin precisar detalles. Lo que sucedió el último mes ha sido una novela de dimes y diretes entre Trump y ByteDance. Pero la batalla parece haber llegado a una solución de último momento con la aprobación aun preliminar por parte de Trump de un acuerdo en el que TikTok permitirá la participación de Oracle y Walmart como socios de un 20% de una nueva empresa que será la dueña de la aplicación: TikTok Global, basada en los Estados Unidos.

Resulta interesante también el interés de Walmart, una empresa de retail, de incursionar en el mercado digital, lo que resalta la importancia de la digitalización de los canales de comercialización tradicionalmente físicos hacia espacios virtuales.

Pero más allá de las intrigas políticas y económicas, el riesgo latente de la aplicación es su utilización por parte de menores de edad. Ya en febrero de 2019 TikTok aceptó pagar US$5,7 millones de multa por la recolección de datos de menores de edad. Si bien la empresa anunció medidas, lo cierto es que la aplicación es un perfecto ecosistema para engaños pederastas. Si bien la aplicación bloquea el contenido pornográfico, es sencillo encontrar en ella contenido que está en el límite, o quizá un peldaño abajo. Asimismo, una vez que un video se sube a la aplicación, es imposible detener su transmisión, entre otras cosas, por la opción de descargarlo. Lo que hoy puede parecer un inofensivo video, puede destrozar carreras y reputaciones en una década.

A veces, cuando el río suena, piedras trae, y no sólo es urgente que los padres se mantengan vigilantes sobre el uso que sus hijos hacen de sus teléfonos móviles, sino que ellos mismos tengan mucho cuidado en cómo invierten el tiempo en esta larga cuarentena.

 
* Mauricio París es Latam Regional Manager de la firma Ecija, que tiene oficinas en España, Portugal, Estados Unidos, Panamá, Chile Costa Rica, República Dominicana, Puerto Rico, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, México, Ecuador y Brasil.

 
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