fbpx
viernes, 1 de mayo de 2026

columnas

La abogacía chilena está enferma: el costo del prestigio legal

«​Hacemos un llamado urgente a volver a lo fundamental: a construir entornos de trabajos saludables, a actuar guiados por la justicia, por la colaboración y el cuidado entre pares por sobre el interés individual. A crear comunidad. A centrarnos en las personas».

La abogacía en Chile está enferma y lo decimos con total responsabilidad. No es normal que un fiscal muera de un infarto minutos antes de una audiencia. No es admisible que un académico fallezca en una universidad en medio de sus actividades docentes. No es tolerable que una abogada joven se quite la vida tras denunciar acoso laboral en una institución pública. Pero sucede: lo que no es normal es que a nadie le importe. No es normal que hayamos perdido la capacidad de asombro y nos resignemos a que así son las cosas o que así funciona la profesión legal.

abogacía enfermaPamela Muñoz

Lo que hoy se vive en la profesión jurídica chilena no son hechos aislados, es una epidemia silenciosa que está afectando a profesionales de todas las edades, que no solo aflige a quienes trabajamos en el ejercicio de la justicia, sino que penosamente da cuenta de un fenómeno que socava las bases de nuestra institucionalidad.

El agotamiento extremo, el aumento exponencial de las licencias médicas y el crecimiento en la tasa nacional de suicidios no es casual; son solo el síntoma de un flagelo que nos aqueja, del cual hemos preferido no hablar: la salud mental del gremio hace aguas.

El Informe de Enfermedades Profesionales de la Superintendencia de Seguridad Social del año 2024, da cuenta de que entre los años 2019 y 2024, las enfermedades profesionales asociadas a salud mental aumentaron su incidencia de forma significativa, representando la mayor proporción respecto del total de diagnósticos, desde 2019, donde representaban el 57% del total de enfermedades profesionales, al 72% en el año 2024.

Esta realidad permea el mercado legal sin que existan datos específicos de aquello porque los colegas no hablan del tema. Por ejemplo, en enero de 2022, se organizó un webinar de salud mental en el Colegio de Abogados de Chile que despertó mucho interés. No obstante, los asistentes declaraban la necesidad de contar con herramientas para enfrentar el tema que afectaba a otros, pero no a ellos.

abogacía enfermaAna Luz del Río

Al mirar el estudio “Termómetro de la Salud Mental en Chile Achs-UC” para el año 2025, se observa que 1 de cada 4 encuestados (25,8%) declaró haber experimentado situaciones de vulnerabilidad en su trabajo, señalando dentro de las situaciones más comunes tener miedo a pedir mejores condiciones de trabajo (25,9%), sentir que puede ser fácilmente reemplazado (24,7%), sentirse indefenso ante el trato injusto de sus superiores en el trabajo y tener miedo de que le despidan si no hace lo que le piden (20,9%).

Además, se indica que la percepción de haber estado expuesto a malos tratos, acoso o abuso laboral es de 22% a nivel nacional, que asciende a 46,9% entre quienes presentan sospecha o problemas de salud mental, a 45,9% en quienes presentan síntomas de depresión y a 40,7% en quienes reportan altos niveles de ansiedad. 

No puede seguir siendo un «secreto a voces» que muchos de nuestros compañeros y compañeras vivan medicados para aguantar la presión del trabajo. No podemos continuar normalizando el maltrato y el individualismo de algunos con la frase «es que así funcionan las cosas».

La abogacía en Chile se ha construido sobre máximas como el prestigio, una competitividad extrema y disponibilidad permanente, en entornos laborales donde se asocia el agotamiento al trabajo de excelencia, donde la urgencia es glorificada, donde se enaltece estar constantemente ocupado y se estigmatiza la salud mental como una debilidad profesional.

Hemos construido una cultura profesional que enferma. No hay motivos para pensar que las estadísticas a nivel nacional no permeen en la profesión legal. Partir por reconocerlo es el primer paso hacia la construcción de entornos laborales más saludables.

La salud mental de abogados y abogadas no puede ser tratada como un problema individual, sino que debe ser enfrentada de forma sistémica por nuestro gremio, ya que afecta nuestro ejercicio profesional, la calidad de las leyes y de la justicia.

En este Día del Trabajador, invitamos a reflexionar sobre la necesidad de cambiar nuestra forma de trabajar y la manera de relacionarnos dentro de los entornos laborales, para que la desconexión digital no sea solo letra muerta o que se aplique a otros, sino que pueda ser un signo de autocuidado entre pares. Necesitamos que la gestión emocional y la prevención del estrés sean parte de la malla curricular en las Escuelas de Derecho. Urge que se reconozcan y premien como referentes del mundo legal los liderazgos conscientes que busquen la conciliación de la vida laboral, personal y familiar. 



​Hacemos un llamado urgente a volver a lo fundamental: a construir entornos de trabajos saludables, a actuar guiados por la justicia, por la colaboración y el cuidado entre pares por sobre el interés individual. A crear comunidad. A centrarnos en las personas.

Porque antes que abogados, somos personas.
En tiempos de inteligencia artificial, es hora de humanizar la práctica del Derecho. Por salud, por ética y por el futuro de las nuevas generaciones. Para que justicia no sea solo una palabra vacía.

 
Pamela Muñoz Olivares es CEO de Doricode y Ana Luz del Río Quiroz, es socia de del Río & Venegas Abogadas.

 

También te puede interesar:
Estudio detecta principales problemas sobre bienestar de la profesión jurídica en UK
8 y 9 de mayo: la UIA anuncia evento sobre salud y bienestar para abogados
Abogados, depresión, suicidio y estigma (2a parte)
 

artículos relacionados


podcast Idealex.press