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lunes, 22 de julio de 2024

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Depp v. Heard: el proceso judicial como farándula

Esta obra estructurada como collage audiovisual nos permite explorar los momentos más destacados de uno de los juicios civiles más famosos de los últimos tiempos, además de revisar el efecto de las redes sociales en el proceso, claro que desde una mirada un tanto superficial.

- 8 septiembre, 2023

“Por encima de Elon Musk. Más de 4 veces Joe Biden. Más de 5 veces la discusión del aborto. Más de 6 veces la guerra de Ucrania. Esta es la historia más grande en el país”, se menciona en el documental “Depp v. Heard”, estrenado el 16 de agosto en Netflix, que gira en torno al famoso juicio por difamación hecho en el condado de Fairfax, Virginia, en 2022, donde Johnny Depp alegó tres cargos de difamación por US$ 50.000.000 en daños y perjuicios de su ex esposa y actriz Amber Heard.

Depp v. HeardJohnny Depp y Amber Heard

El documental de Emma Cooper plantea este juicio de una forma interesante al poner foco no solo en los hechos del caso, sino que también en el fenómeno mediático que fue el proceso judicial.

La obra deja ver lo llamativo que puede ser que un simple juicio civil por difamación sea capaz de captar la atención del público, lejos de eventos más importantes y con mayor impacto en la vida de las personas, como el aborto o la guerra de Ucrania.

En 3 episodios se sigue el proceso civil de forma cronológica, contándose la historia de las relaciones y enfrentamientos que llevaron al divorcio de la pareja, por medio de los testimonios de ambos actores, desde cómo se conocieron en la filmación de The Rum Diary en 2012 y la pelea que tuvieron en Australia tras su boda.

Es aquí donde destaca otro aspecto interesante del documental: la aproximación poco intervencionista del mismo. A pesar de que como en cualquier obra audiovisual existe una selección conciente por parte de su creadora acerca de qué segmentos del juicio se muestran en los 3 episodios de 47 minutos, no existe un narrador que guíe la cronología de los hechos.

Cortos textos informativos en pantalla informan de lo básico, mientras la mayor parte de los hechos es contado por medio de videos y audios del juicio; de la reacción de streamers que ven el proceso y de los medios de comunicación tradicional. Todos estos elementos van siendo intercalados para armar un collage audiovisual del proceso, tanto dentro de la Corte como respecto de su impacto en la sociedad estadounidense.

Por un lado, el documental se toma la tarea de explicar las minucias del sistema procesal, pero sólo lo más básico, como las obligaciones de un jurado y la aprobación de evidencias en un juicio, por lo que no llega a ser una clase de derecho procesal estadounidense. Por otra parte, busca explicar ciertas funcionalidades de redes sociales, como la corta duración de los videos de TikTok y el sistema de superchats en YouTube y Twitch, y cómo la presencia de discusión pública en redes tuvo su efecto en el juicio, tal como el propio caso lo tuvo en las personas.

Una mirada de desconfianza

Algunos podrían criticar cierto dramatismo innecesario respecto de la forma en la que el documental presenta los hechos, con efectos de estática y música dramática para dar énfasis en momentos particulares.

Ciertamente, es necesario tener también un ojo crítico, ya que si bien los TikToks que surgían podían mostrar una realidad sesgada, un documental de Netflix de 3 episodios no se salva de cometer el mismo error, tanto a propósito como por accidente, al tener que priorizar una información por sobre otra a la hora de ensamblar la obra.

No olvidemos que el juicio llego a durar 6 semanas, por lo que algunos episodios extras podrían haber ayudado a detallar más el caso y sus minucias, sobre todo en este proceso judicial especifico, donde no había seguridad certera sobre cuál de los dos actores decían la verdad.

El documental también pone la lupa en los creadores de contenido y las ganancias que obtuvieron al cubrir este caso. Si bien no es dicho de forma expresa el foco que se le da este fenómeno supone una cierta crítica a los streamers que siguieron el juicio, lo que en cierta puede ser raro, ya que los medios de comunicación tradicional llevan haciendo dinero por medio de la cobertura de controversias y escándalos hace décadas, por lo que este ángulo del documental podrá causarle confusión a algunos espectadores.

“Depp v. Heard” puede ser visto en un día y puede servir como una oportunidad para ver un corto resumen de uno de los juicios más mediáticos de 2022. Aun así, no esperen explicaciones complejas desde un punto de vista jurídico y podrá parecer un poco melodramático para algunos en su presentación, también se extraña un mayor análisis a la sociedad de la información en la que vivimos.

Entretenido, pero no muy profundo, se puede ver para pasar la tarde en un rato libre sin mucho más que ver.

“Depp v. Heard” se encuentra disponible en Netflix.

 
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