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martes, 15 de junio de 2021

internacional

Las corridas de toros en Francia: un tabú político 

Las tensiones alrededor de las corridas de toros en Francia concentran en sí varias cuestiones culturales, sociales y económicas.

- 5 febrero, 2021

La discusión y posterior aprobación de una propuesta de ley sobre maltrato animal en Francia puso nuevamente a las corridas de toros dentro de los temas contingentes. El proyecto presentado por los diputados Loïc Dombreval y Laëtitia Romeiro Dias del partido oficialista LREM (La República en Marcha), omite por completo el tema. Según un sondeo, más del 70% de los encuestados está a favor de la prohibición de dicha actividad.

De acuerdo a una nota publicada por Huffpost Francia, en la ley, aprobada el 29 de enero pasado, están incluidas la esterilización de los gatos callejeros, las sanciones contra el maltrato y la prohibición progresiva de los animales salvajes en los circos. Pero de las corridas de toros, nada; tampoco se tocan asuntos como la caza con perros y la ganadería.

“No me explico su ausencia en la ley”, dijo Éric Pauget, diputado de Los Republicanos (LR) a HuffPost. El parlamentario intentó instalar este tema mediante de enmiendas que fueron declaradas inadmisibles, entre ellas, la que pretendía eliminar la excepción consignada en el artículo 521-1 del Código Penal francés, que prohíbe el maltrato animal, salvo por “las corridas de toros, ya que se puede invocar una tradición local ininterrumpida”.

El 75% de los encuestados para un sondeo realizado por Ifop para la fundación Fondation 30 millions d’amis, cuyos resultados fueron publicados el martes 26 de enero, espera la prohibición de la tauromaquia en territorio galo. Esto significa un aumento de 25 puntos en comparación al 2007.

“Esto quiere decir que el gobierno y LREM no quieren abordar este tema, aun cuando es una práctica en la que se tortura a un animal. Ni siquiera comprendo el cálculo político, porque las encuestas muestran que la población ha tomado conciencia”, opinó Pauget.

Un conflicto transversal

Las corridas de toros reflejan el amplio desacuerdo que hay dentro de LREM. Loïc Dombreval y Aurore Bergé, parlamentarios de la tienda, se han mostrado varias veces a favor de prohibir la entrada de menores de 16 años a las corridas de toros, pero grandes figuras del partido, como el Ministro de Justicia Éric Dupont-Moretti, son distantes a esta postura. El secretario de estado es un gran defensor de la tauromaquia y en 2019, firmó un documento junto a Pierre Arditi, Charles Berling y Jean Reno, entre otras personas, titulado: “La corrida de toros es un arte y nadie debe ser excluido”.

“Es necesario consenso para poder hacer una ley”, explicó Aurore Berger en Franceinfo. Y Loïc Dombreva declaró para l’Opinion: “Desafortunadamente, todo lo que tiene que ver con los animales es un tema completamente pasional y sin razonamiento. Si agregamos la caza, las corridas de toros y la ganadería al debate, no nos pondremos de acuerdo, discutiremos y al final no cambiará nada. Esta es una ley limitada y ajustada. Pero una buena ley es una ley votada”.

Tensiones económicas y culturales

Las tensiones alrededor de las corridas de toros concentran en sí varias cuestiones culturales, sociales y económicas. “Los principales grupos de presión, que Emmanuel Macron intenta controlar, tienen relación con la ganadería y la caza. Y desde el inicio de su mandato, el presidente ha tenido dificultades con los distintos territorios. Al tocar este tema, existe el temor de reactivar la percepción de una autoridad parisina y burocrática que ataca una peculiaridad cultural regional”, explicó a HuffPost Daniel Boy, director emérito para la investigación de Science-Po.

“Los partidarios de las corridas de toros suelen señalar su lado artístico y noble, así como su importancia en la identificación regional. También destacan los valores de virilidad o riesgo. Sin embargo, estos últimos son valores cada vez más rechazados en Francia”, señala.

Los argumentos culturales explican, en parte, la cautela política sobre seguir a la opinión pública, pero no se debe descartar por completo las cuestiones económicas que rodean a la tauromaquia. Régis Bismuth, profesor de la Facultad de Derecho de Sciences-Po señala: “Para mí, el factor económico incluso supera los temas sociales y culturales. Por ejemplo, el circo puede mantenerse sin animales salvajes, pero una corrida de toros sin la muerte del toro, solo es una carrera. Prohibir las corridas de toros significa ponerle término a todo el circuito ganadero y turístico y los puestos de trabajo que genera”.

En las enmiendas de Pauget se preveía un periodo de siete años para ayudar a la reconversión de un sector que ya llevaba varios años en declive. Según Le Monde, en Nimes, la asistencia a las arenas disminuyó de 130.000 en 2017 a 80.000 personas en 2019.

Una muerte natural

Múltiples investigadores estiman que el final de la práctica de la tauromaquia podría provenir desde las mismas corridas de toros. El filósofo Francis Wolff, autor de la “Filosofía de las Corridas de Toros”, comentó en Arles-Infos: “Las corridas de toros sobreviven en las sociedades que cada vez las comprenden menos y que, cada vez más, las comparan con prácticas barbáricas y arcaicas. Si un día se quedan sin público, o de jóvenes dispuestos a arriesgar sus vidas, las corridas desaparecerán progresivamente, como una muerte natural. Lo que se debe evitar es un asesinato que venga del exterior, por personas que no las comprenden”.

El artículo original fue publicado bajo el título “Maltraitance animale: la corrida, un tabou politique, en el sitio web huffingtonpost.fr”. Esta nota fue redactada sobre la traducción realizada por Domynike Galarce González.

 
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