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domingo, 13 de junio de 2021

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Corresponsabilidad parental y laboral

“En agosto 2020, una encuesta de empleo del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales reveló cifras alarmantes al informar que casi el 40% de los hombres destina 0 horas a la semana a tareas y cuidados de niños; alimentación de los integrantes del hogar; limpieza y aseo, entre otras”.

Guillermo Amunátegui - 15 mayo, 2021

Guillermo Amunátegui

En agosto 2020, una encuesta de empleo del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales reveló cifras alarmantes al informar que casi el 40% de los hombres destina 0 horas a la semana a tareas y cuidados de niños; alimentación de los integrantes del hogar; limpieza y aseo, entre otras; mientras que las mujeres dedican, en promedio, 9 horas semanales.

Ciertamente, el Covid-19 puso de manifiesto la gran brecha entre hombres y mujeres en materia de corresponsabilidad parental, según la cual ambos padres, vivan juntos o separados, debieran participar de forma activa, equitativa y permanente en la crianza y educación de sus hijos e hijas. Pero en la mayoría de los casos, la encuesta evidencia que son las madres quienes -adicionalmente a su propia carga laboral- son las que asumen adicionalmente la responsabilidad del hogar común y la educación de los hijos.

Contrariamente a lo que se podría pensar, las medidas implementadas por la autoridad como las restricciones de movimiento, cuarentenas, teletrabajo y otras, no provocaron mayor equidad en la participación de padres y madres, respecto al mantenimiento y cuidado del hogar y sus integrantes.

Sin embargo y desde el punto de vista de la legislación laboral chilena, directa o indirectamente, desde la década de los 90 se ha producido un avance importante en materias de corresponsabilidad parental. Algunos ejemplos de esto son las diversas leyes que han otorgado y garantizado beneficios a los hombres que les permite participar y hacer presencia presente en lo anteriormente se consideraba beneficio exclusivo de la mujer.

Es indudable que queda un sinnúmero de temas que abordar. El verdadero avance se ve más bien desde el sector empresarial, donde algunas organizaciones deciden no conformarse con los mínimos establecidos en los diversos cuerpos normativos y toman medidas adicionales para fomentar la corresponsabilidad parental.

Estas empresas 2.0 o “siglo XXI” comprenden la importancia de lograr un equilibrio en las diferentes dimensiones de la vida de sus trabajadores. Se dan cuenta que es clave conciliar los ámbitos laborales con el familiar y el del hogar. Este tipo de políticas es, en realidad, un gran activo empresarial. En efecto, estas compañías son las que atraen -y retienen- a los mejores postulantes, porque aprecian la posibilidad que se les ofrece de tener una mayor calidad de vida integral. Y al mismo tiempo, estas políticas redundan en una mayor productividad, lo que en definitiva se traduce en mejores resultados para la Empresa. Es una estrategia “win-win”.

Lograr un equilibrio para que hombres y mujeres participen en igual medida en materia de corresponsabilidad parental es tarea de todos. Las herramientas para fomentarla existen, basta sólo con ponerlo en práctica. Al final del día, se convierte en beneficios para la sociedad toda.

 

Guillermo Amunátegui es abogado de la Universidad de Los Andes y actualmente trabaja en Canales Parga Abogados Laborales.

 

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