Suscríbete
Universidades

Estudiantes preocupados por el mercado legal que los espera

No existe un “mejor lugar para trabajar”, pues depende de muchos factores y de cada profesional. Lo que sí se puede prever, dijeron los entrevistados, era qué requisitos hay que cumplir y cómo se debe estar preparado para cuando llegue el momento de buscar empleo.

24 Abril, 2016 Comparte en:
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Era un “conversatorio” sobre desafíos y exigencias del mercado legal actual; esos seminarios que tienen un formato similar a una verdadera “mesa redonda”, en las que los más importante son las preguntas y respuestas.
 
El viernes 15 de abril, en la Facultad de Derecho de la U. Católica de Valparaíso (V Región, Chile) se reunieron alumnos de distintos años con Diego Poblete, representante del Centro de Alumnos y con Sebastián Fuentes, quien acaba de egresar en diciembre del año pasado, y está en proceso de búsqueda de trabajo mientras hace su práctica.
 
También estaba presente un head hunter chileno experto en abogados: Matías Ortúzar, gerente de procesos de Idealis Legal Recruitment.
 
Los puntos en que se debe enfocar un estudiante que quiere planificar su entrada en el mercado legal -dijo este último- son acotados, pero de una relevancia indiscutible: la calidad académica del plantel en que se estudia la carrera; tener buenas calificaciones; manejo fluido de un segundo idioma, idealmente inglés; y desarrollar habilidades blandas que permitan formar buenos equipos de trabajo.
 
Un estudiante no necesariamente cumple con todos esos requisitos, por lo cual debe trabajar para mejorar aquellos items en los que un esfuerzo adicional puede hacer la diferencia: se puede mejorar las notas en los años que faltan por egresar, ser ayudante en una o más asignaturas, procurar (trabajar tramitando para una oficina de abogados), y estudiar inglés por cuenta propia.
 
El egresado Sebastián Fuentes, por ejemplo, contó que una de las dificultades que ha tenido al buscar trabajo es su bajo manejo del inglés, pues su formación en la enseñanza media fue muy básica y mientras estudiaba la carrera nunca supo cuán importante iba a ser después: “Simplemente sacan tu curriculum de la postulación”, dijo.
 
Intervino en el conversatorio el director de Escuela, José Luis Guerrero, quien sinceró ante los asistentes que la calidad en la formación jurídica no basta frente al alto número de abogados que se titulan año a año y la demanda de especialización. Y por eso han incorporando asignaturas de formación transversal, como “expresión oral, estrategias de comunicación y también materias de liderazgo”.
 
Añadió también que atacaron uno de los dolores de cabeza de las mejores facultades de Derecho: la duración real de la carrera. “Sin duda, la modificación más importante que se ha realizado en los últimos años fue cambiar de una malla anual a una semestral, permitiendo así que este año egrese la primera generación con estas características, de manera tal que los alumnos se titulen en menos tiempo y puedan encontrar su primer trabajo a más tardar a los 28 años, porque tal como señaló el experto la edad de inserción laboral también es un factor importante”, dijo Guerrero.

Más sobre el mercado legal

“Los alumnos creen que porque salen de una buena universidad tienen su problema laboral resuelto: nada más alejado de la realidad. Hoy el mercado se ha tornando altamente competitivo, y se rebusca al momento de contratar a un abogado”, sostuvo Ortúzar, insistiendo en la necesidad de seguir una estrategia clara desde que se es alumno.
 
En otro terreno más práctico, el reclutador abordó el currículum: “Siempre les recuerdo a los abogados que un CV no tiene por objeto conseguirles trabajo, sino conseguirles una entrevista de trabajo. Por eso, una de las principales recomendaciones que hago en cuanto a la elaboración de un CV es que sea corto, preciso y estructuralmente atractivo”.
 
Y consultado sobre el lugar ideal para trabajar, dijo: “No es lo mismo trabajar en un estudio jurídico, en una empresa o en el sector público. Es imposible que yo señale cuál es el mejor lugar para trabajar. Eso dependerá de cada persona; todos tiene grandes pros y contras que cada cual deberá evaluar al momento de tomar una decisión. Si bien trabajar en un estudio 24/7 puede afectar tu vida familiar, puede ser una tremenda escuela o bien trabajar una empresa, que puede ser el sueño de muchos, puede ser más inestable. Todo dependerá de cada uno, la etapa de su vida en que se encuentre, el tiempo que pueda y quiera dedicar al trabajo, la vocación de servicio público, y así”.
 

Comparte en:
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn