Suscríbete

Visa de oportunidades: la nueva normativa migratoria de Chile

Álvaro Vergara

Casi un mes ha pasado desde que comenzó a regir la nueva visa de oportunidades. El visado, que viene a cambiar la normativa migratoria vigente, tiene por objetivo regular la fuerza laboral extranjera que llega a nuestro país.

Este cambio a la política migratoria está orientada a profesionales, técnicos y personas con oficios acreditados que desean vivir en Chile a buscar trabajo y residir. A través de un sistema de puntaje, con criterios que involucran formación educacional, edad, idioma, ocupación y territorio en el que pretende vivir el postulante, la nueva normativa pretende “sincerar el real objetivo” de venir a nuestro país y evitar los períodos de irregularidad migratoria.

Criterios de “selección”

La denominada Visa de Oportunidades se divide en dos tipos: 1) categoría de trabajadores y 2) categoría de emprendedores. De este modo, los postulantes recibirán su visa según criterios y puntajes comunes para ambos tipos. Estos son:

Declarar en qué región de Chile vivirá y desempeñará su trabajo. En este punto, serán las
regiones extremas las que tendrán mayor puntaje (30 puntos) hasta llegar a las regiones más densamente pobladas
(Metropolitana, de O´Higgins y del Bío Bío) cuyo puntaje es 0 puntos.

Formación educacional: referida a la cantidad de años de estudios que acredite el o la
postulante, llegando al puntaje máximo de 15 puntos y siendo el mínimo de 5.

Idioma: los postulantes deberán acreditar saber el idioma español a lo menos en el nivel
intermedio (B1), según certificado correspondiente de los exámenes internacionales SIELE o DELE, cuyo puntaje
máximo es de 15 puntos.

Edad del solicitante: el máximo será de 10 puntos para aquellos cuya edad corresponda
entre 25 a 44 años, y el mínimo que corresponde a los que tienen entre 18 y 24 años y los de 65 o más años,
asignándoles sólo 5 puntos.

Para la abogada y experta en derecho migratorio, Romina Gálvez, la nueva normativa más que establecer requisitos, otorga beneficios. “Es un beneficio tratar de asegurar de alguna manera que los extranjeros puedan desenvolverse de mejor manera en Chile debido a que, por ejemplo, se exigirá que los que postulen sepan el idioma que se habla en Chile”, asegura.

Profesionales prioritarios

Para quienes postulen a la categoría de trabajadores, aplicará además el criterio de “Ocupación”, el cual se refiere a la experiencia profesional certificada, mediante el correspondiente título profesional o certificado, debidamente legalizado o apostillado.

Así, obtendrán mayor puntaje aquellos que se establecen como ocupación prioritaria: profesionales o técnicos del área de la salud, y en específico sólo a algunas especialidades médicas; profesionales o técnicos del área de transformación digital (referido a informática, ciberseguridad, robótica); profesionales o técnicos del área de cuidados de la tercera edad y profesionales o técnicos del área de desarrollo sostenible y responsabilidad intergeneracional (que apunta principalmente a conocimientos en recursos hídricos y recursos naturales), cuyo puntaje máximo a obtener son 30 puntos.

Aún así, la experta en derecho migratorio repara en que este punto no necesariamente podría cumplirse. “Hay aspectos que deberían mejorar, como por ejemplo que el país tenga mayor cantidad de profesionales del área de la salud o digital. Pero tendremos que esperar que aquello efectivamente ocurra ya que no necesariamente darles mayor puntaje a éstas áreas implicará el aumento de profesionales de dichas áreas con la consecuente mejora que ello busca”, dice.

Por su parte, para quienes postulen en la categoría de emprendedores, deberán además acreditar un monto mínimo de inversión de 2.400 UF y presentar un plan de negocios, en el cual deberán indicar la comuna donde se efectuará la inversión.

En la línea correcta

Según Gálvez, sistemas como este son los que efectivamente funcionan para regular la inmigración en el país. “De todas formas creo que determinar criterios de “selección” y asignarles de antemano un puntaje va en línea con la necesaria certeza que se debiese tener en un proceso tan delicado como éste”, comenta la abogada.

Dentro de la planificación, inicialmente, se otorgarán un máximo de 3.000 visados de oportunidades para trabajadores y 1.000 para emprendedores hasta el 30 de noviembre de 2018, fecha en la cual se realizará la evaluación pertinente. La presentación de la solicitud de visado de oportunidades se debe realizar ante la autoridad consular chilena en el exterior correspondiente al país de origen o residencia del interesado.

Digitalización de las comunicaciones entre la policía y los fiscales

Se venía anunciando hace un año y ya es realidad.

Se trata del llamado “parte digital” que, primero de manera piloto, y ahora en gran parte de las comisarías de la capital, implementó Carabineros de Chile para hacer más rápida y expedita su comunicación con las fiscalías.

Según explicó el general de la policía uniformada, Manuel Letelier, la iniciativa debe quedar implementada en todos los cuarteles del Gran Santiago en los próximos meses, llegando en la actualidad a 56 comisarías que tienen completa interconexión con el Ministerio Público.

¿Qué es un parte digital?

El parte digital contiene la información completa de un delito. Es decir, concentra en una comunicación electrónica el conjunto de antecedentes y evidencias documentales recogidos por la policía en el sitio del suceso, la que es enviada inmediatamente a la fiscalía correspondiente a la jurisdicción.

Antes de agosto de 2015, fecha en que se probaron los primeros 261 mil partes digitales piloto en la zona sur de la Región Metropolitana, personal de Carabineros debía concurrir ante la fiscalía de manera presencial, con la documentación correspondiente a cada turno, lo que retrasaba su conocimiento y análisis por parte de los abogados y retardando el proceso de persecución criminal.

Ahora el parte digital, al que se pueden adjuntar diversos documentos relacionados con el caso, es hecho llegar en el acto a los fiscales, teniendo un código de barra único, que permite el seguimiento y trazabilidad de cada institución. Esta rapidez en la entrega, es clave para decretar las primeras diligencias de la investigación.

 

Abogados top analizan las diferencias de los clientes en el mundo

 

Sofía Martin Leyton

 

No da lo mismo si tenemos un cliente estadounidense, si es danés, indio, árabe o de Singapur. Las características culturales y de personalidad de tu contraparte tienen que ver con el país o zona del planeta en que se ha criado. Y conforme a ello tendrás que programar tu forma de relacionarte con él.

clientesPixabay

Preguntamos a socios de 3 oficinas top de Latinoamérica —Estudio Rodrigo, de Perú; Brigard & Urrutia, de Colombia; y Carey, de Chile— qué diferencias podían apreciar en sus interlocutores anglosajones, europeos y de Asia. Y si bien cada caso es particular, surgieron puntos en común; “generalizaciones”, como las calificaron entre divertidos y cautelosos.

Asia es una región muy distante y no existe un cliente definible como asiático: chinos, coreanos, japoneses e indios tienen características muy distintivas, que los abogados deben tener en cuenta desde que diseñan su propuesta de servicios y definen sus honorarios. “Descubrir cómo ofrecerles un buen servicio es muy importante porque no es fácil”, dice uno de los entrevistados.

Bajando a más detalle, el tema de las jerarquías y las formas es mucho más marcado en los países asiáticos que en otras jurisdicciones donde hay más horizontalidad; todavía hay mucha preeminencia del hombre sobre la mujer y del mayor por sobre el más joven, cuentan. Sin embargo, la visión de los abogados es cada vez más internacional y la cultura legal se ha ido occidentalizando.

Por nuestra parte, el manejo del inglés es una habilidad básica, sin la cual entrar a uno de estos estudios jurídicos es excepcionalísimo: “proficiency total”, exigen en la oficina colombiana. Pero además, al ser oficinas de gran tamaño, tienen entre sus filas uno o más profesionales que hablan alemán, francés, hebrero, portugués o italiano. En el caso de Carey, hay un abogado chileno que habla chino porque lo fue a estudiar allá; y en el de Brigard & Urrutia, uno que domina el chino mandarín “social”.

Desde el lado opuesto, en general no asumas que tu contraparte no entiende tu idioma, es el consejo: es peligroso. Muchas veces lo entienden perfectamente.

El abogado consejero

El abogado puede ser mirado como un asesor de confianza, un “consejero” a quien se consulta a lo largo del tiempo y se desarrolla una relación de lealtad, pero también puede ser contratado como un prestador de servicios al que se le paga un precio u honorario, ojalá lo más reducido posible, y que es intercambiable por el próximo profesional o despacho que ofrezca condiciones más ventajosas.

clientesJaime Carey, Estudio Carey.

Esa distancia o cercanía puede analizarse desde el origen del cliente. “Canadienses y norteamericanos —salvo en el sector financiero, donde están más orientados al cobro por un deal específico— son clientes a los que les gusta una relación más estable, tener un partnership con el estudio y no la pura asesoría legal”, dice Jaime Carey, socio del estudio chileno Carey. “Son más leales, ven la relación de más largo plazo”, añade. A los abogados los tienen mucho más internalizados en los negocios que en otras latitudes: “Resulta muy agradable trabajar con ellos, reconocen el trabajo y lo agradecen”.

Los ingleses serían parecidos, pero los escandinavos, en cambio, tenderían a mirar a los abogados más como proveedores de servicios. “Se ha ido regionalizando mucho el servicio en la Unión Europea y es usual que tengan paneles, sistemas en que una firma mundial de origen europeo busca asesoría, dice ‘yo voy a trabajar con 3 estudios de abogados’, y los contratan a ellos para ver todas sus necesidades, en una especie de licitación de servicios”, es la tendencia que ha observado.

Otro punto de vista: “Los americanos, en lo profesional, suelen ser más abiertos, más flexibles, a veces más informales; aceptan y hacen bromas más fácilmente que los europeos, que tienen una conducta más circunspecta, pero un humor más sofisticado e irónico”, es la opinión de Luis Carlos Rodrigo, socio del estudio peruano Rodrigo Elías & Medrano. Sin embargo, aclara, a nivel personal los estadounidenses suelen ser más distantes que los europeos.

Asia, un caleidoscopio

Si nos vamos hacia el oriente, las opiniones son muy descriptivas: para los chinos, el medio es importante, pero más lo es el fin, dice un entrevistado. Los coreanos, por su parte, observan qué está haciendo el chino y el japonés, porque tienen una visión geopolítica de las cosas.

Con los japoneses —meticulosos y detallistas—, las relaciones a largo plazo son importantes, dice Rodrigo, de Perú. De hecho, una vez que tienes confianza, lo más probable es que seas su puerta de entrada a la jurisdicción. “Son muy leales y esperan una lealtad equivalente”, añade.

clientesLuis Carlos Rodrigo, Estudio Rodrigo.

Jaime Carey revela otros aspectos: en Japón los abogados son respetados. Hay mucha gente que estudia leyes, pero el bar exam lo pasan muy pocos. Los que no, se quedan como una especie de paralegales. En cuanto al funcionamiento, operan como comités, de modo muy jerárquico: “Las decisiones no son rápidas, porque pasan por muchos estamentos. Pero son muy buenos pagadores y aprecian el trabajo”.

Con los clientes de la India —laboratorios y grandes empresas— explica Carlos Umaña, socio del estudio colombiano Brigard & Urrutia— el interlocutor acostumbra ser un comercial y los jurídicos no aparecen demasiado, dice. Y cuando lo hacen, puede tratarse del abogado local o también de firmas anglosajonas que los asesoran. La diferencia de horario es un factor a considerar, advierte, aunque de a poco ha ido notando “menos quisquillosos” a los clientes de Hong Kong y de Singapur.

Estos últimos son muy importantes, dice Umaña: “Los consentimos muchísimo”. Las horas para comunicarnos son las 8 de la noche o las 6 de la mañana; a veces me mandan correos a la 4 de la madrugada y pretenden respuesta. Lo peor es que les respondo”, cuenta.

El otro que conoce Singapur de cerca es Fernando Hurtado de Mendoza, asociado senior a cargo del Asia Desk del estudio Rodrigo, quien estudió su maestría en ese país: “Singapur es la cultura occidental de Asia”, asegura, refiriéndose al que se ha convertido en uno de los grandes centros de arbitraje internacional del mundo.

Volviendo a Japón, este socio peruano grafica su tendencia hacia la precisión: “Si un japonés contrató un informe, va a insistir hasta que esté seguro de que el tema está absolutamente despejado. La revisión legal de un financiamiento puede tomarle 6 meses, mientras que a un americano le toma 2. Los japoneses son conscientes de eso”, afirma. “El tiempo es menos relevante que para otras jurisdicciones y se toman lo necesario para reflexionar”, añade.

En cuanto a las jerarquías, Hurtado de Mendoza cuenta una anécdota: en una reunión donde había tres personas de Corea del Sur —sólo una de ellas mujer— únicamente hablaban los hombres, aunque los cargos eran equivalentes. “En algún momento después de muy avanzada la reunión, me sentí mal con el tema y le dirigí una pregunta a ella. Antes de contestar pidió asentimiento con un gesto a sus compañeros, pero no le fue concedido y quien respondió fue uno de los hombres”.

No obstante, aclara, en países donde hay políticas de secondment, los locales se acostumbran a prácticas occidentales y se liberan de esas restricciones.

El pago de honorarios
clientesCarlos Umaña, Estudio Brigard&Urrutia.

China es un mundo aparte, dice un entrevistado. Los entrevistados tienden a coincidir en que lo usual es tender a establecer una relación de confianza con los clientes, pero que los chinos parten con mucha desconfianza. Uno de ellos cuenta que asistió a un seminario, en el cual había presidentes y gerentes generales de distintas compañías. “Siempre desconfíe de los abogados, siempre tenga 2 o más y pídales a todos la opinión”, era el consejo que daban. “Existe un menosprecio, como que es un mal necesario”, añade.

A eso se añade otro grado de dificultad. Son numerosos los artículos y columnas de opinión que se puede encontrar en internet sobre las dificultades al momento del pago de honorarios, y los abogados consultados tienen la misma opinión: “Es una especie de negociación permanente”. La excepción serían las empresas internacionales chinas de larga data, como los bancos, y los clientes de Hong Kong.

Es difícil generalizar, dicen desde el estudio Rodrigo, pero a grandes rasgos la experiencia es que los norteamericanos y canadienses son bastante cumplidores; a diferencia de los europeos, que acostumbran “tener períodos más largos de procesos para los pagos”. “Los japoneses también son muy cumplidores, pero en otro países de Asia son más laxos en el tema, parecido a lo que ocurre en Europa, salvo los alemanes”, describen.

¿Los indios? “Son muy duros en el acuerdo de honorarios, y es difícil que paguen a tiempo”, dice otro de los abogados consultados.

Si hubiera que dar consejos, serían: “Organice el diálogo; no se lance como loco. Haga una propuesta, fije muy bien el ámbito de los servicios. Si no, se expone a grandes y graves accidentes”.

Y a nosotros ¿cómo nos ven los clientes?

“EEUU, Canadá, Europa pueden tener desconocimiento del país, creen que somos más subdesarrolllados. Se sorprenden con la calidad de los servicios, porque es muy similar a la que están acostumbrados. Esperan menos, diría yo”, es el comentario que hace Jaime Carey. “Creen que aquí sabemos muy poco y se asombran de la sofisticación del sistema financiero, el regulatorio y la sensación de falta de corrupción”, añade.

clientesFernando Hurtado de Mendoza, Estudio Rodrigo.

Pero desde Asia y, sobre todo, China, hay un desconocimiento total, agrega: “Para ellos Sudamérica es una sola cosa, les cuesta distinguir entre los países”. Otro elemento es que están muy acostumbrados al contacto, al lobby, a la negociación con los gobiernos, “y eso acá es un gran problema, porque aquí todo son licitaciones”.

Carlos Umaña, de Brigard & Urrutia, coincide: “Hay gente que piensa que los latinoamericanos somos perezosos y hacemos las cosas mal, pero es una caricatura.
Los extranjeros han ido entendiendo que hay estudios de excelente nivel, con trabajos de calidad en los cuales se responde a tiempo”.

Para él, el abogado colombiano —y latinoamericano— “es 4×4, es todoterreno y flexible”.

Pero si preguntamos por características culturales más personales que profesionales, la opinión es que así como “los latinoamericanos tenemos el gran don y maravilla de podernos sentar en una mesa, reírnos, tocarnos, hacernos amigos”, hay que tener muy claro que el contacto físico y cualquier galantería son inadmisibles en otros puntos del globo.

Lo interesante es cómo con el correr del tiempo y el cultivo de la confianza, cuando son los clientes quienes vienen, se van soltando, se ven más relajados y menos formales, explican en Rodrigo. Y termina uno saludándolos con la mano y ellos dando un beso, porque todos tratan de adaptarse y no incomodar a la contraparte.

Herramientas que buscan un lenguaje jurídico accesible

S. Martin

Un importante esfuerzo está haciendo el Poder Judicial chileno para comunicarse con los justiciables y lograr un lenguaje jurídico accesible para la mayoría.

Los últimos días del año 2015 publicó un documento titulado “Glosario de términos legales”, que se encuentra disponible en archivo pdf y es visible en Facebook.

En la oportunidad, el presidente de la Corte Suprema en funciones, Sergio Muñoz, destacó que el trabajo tenía por finalidad hacer más accesible y democrático el lenguaje judicial para los usuarios de los tribunales.

En 60 páginas y diversos capítulos, el texto explica el significado de ciertas frases de uso frecuente:
A sus antecedentes: inclúyase en el expediente o carpeta
Agréguese a los autos: inclúyase en el expediente o carpeta
Como se pide: se accede en los términos solicitados
Condénese en costas: debe pagar los gastos del juicio
En mérito: en consideración a, teniendo en cuenta que
Ocúrrase a quien corresponda: no está solicitando correctamente (ante la autoridad correcta o competente) por lo que debe dirigirse y presentar la documentación donde y ante quien corresponda.

También explica otras como “Despáchese mandamiento de ejecución y embargo”, “Estese a lo resuelto”, “Ha lugar”, “Téngase presente”, “Todo lo obrado” o “Tráiganse los autos en relación”.

En el estudio participaron jueces de distintas competencias, así como un grupo de asistencia técnica que incluyó a Claudia Poblete Olmedo, doctora en Filología española de la Universidad Autónoma de Barcelona, España, y es magíster en Lingüística aplicada de la Universidad Católica de Chile.

Tras las frases comunes, la denominada Comisión Lenguaje Claro abordó los “Términos comunes”. Por ejemplo: “Alzamiento”, “Contestación”, “Custodia”, “Ejecutoriada”, “Exhorto”, “Poder” o “Rebeldía”.

Los capítulos siguientes se dedican a los términos relativos a materias de Familia, Laboral, Penal y Civil. En las primeras líneas se define a cada tribunal y se enumeran los temas que resuelve, para luego dar paso a las definiciones.

Si bien en casi la mayoría de los significados se usa un lenguaje más sencillo que en la ley o en las resoluciones judiciales, de todos modos se puede leer “Es la entrega a un tercero…”; “Procedimiento de venta forzado…”; “Es una carga que se impone a un predio…”; o “Es toda agresión u hostigamiento reiterados, ejercida por…”.

Se trata de un interesante trabajo que eventualmente puede tener su mayor utilidad en alumnos de los primeros años de la carrera o en estudiantes de último año de secundaria.

lenguaje juridico accesiblePoder Judicial de Chile