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¿De verdad quieres que te entiendan?

Desde la universidad nos enseñan un vocabulario y una forma de redactar, que es de gran complejidad y que se va integrando a nuestro carácter con el paso de los años. Pero comunicar a una audiencia, a un público lector o incluso a nuestros clientes, requiere de un lenguaje claro, sencillo y preciso.

21 Septiembre, 2017 Comparte en:
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Los abogados tenemos una formación de excelencia, de gran exigencia y que nos exige un buen desempeño, tanto verbal como escrito.

Pero también tenemos un problema. Y no es únicamente en Chile o Latinoamérica, sino que se da a nivel global: nos acostumbramos a hablar y a escribir enrevesado. Sí, así como en la obra de teatro “La pérgola de las flores”, cuando una campesina (Carmela, de San Rosendo) quiere aprender a hablar “en bonito”, a los abogados se nos enseña a hablar “en difícil”.

Y puede que la responsabilidad no sea en un 100% de nuestros profesores, sino que va acompañada de los libros por los que estudiamos y las leyes que nos aprendemos. No hay que olvidar que permanecen vigentes códigos de comienzos del siglo 20 e incluso de fines del siglo 19.

¿Y cuál es el problema? Que el resto del mundo no nos entiende. Si bien nos regocijamos con nuestro selecto vocabulario, a la hora de comunicar, este gusto que nos damos nos genera un efecto contraproducente.

Vivimos quejándonos de que los periodistas nos sacan de contexto, pero no somos capaces de explicar en un castellano cotidiano lo que queremos transmitir. Si damos vuelta la moneda, los clientes no sofisticados, aquellos trabajadores que con mucho esfuerzo contratan los servicios de un abogado, se quejan de falta de información o de su entrega parcializada, lo que los hace perder tiempo, energías y los deja frustrados.

O sea, no sólo cometemos errores en la forma; también lo hacemos en el fondo. No sólo en la calidad, sino que también en la cantidad. Y, además, en la oportunidad.

Tanto es así, que el Poder Judicial chileno formó una “Comisión de lenguaje claro”, ha organizado un seminario y un concurso sobre el tema.

Existen especialistas que funcionan como bisagras entre ambos mundos: el jurídico y el de todos los demás. En Gramatical podemos apoyarte siendo tus “traductores”, alivianando y agilizando tus textos, tus columnas de opinión y tus entrevistas. Es una especie de aprendizaje al revés, que no dejará de ser entretenido.

 
* ACLARACIÓN: El contenido que te entregamos en el formato de Promoted Post implica que podemos llegar a recibir algún tipo de retribución económica si un lector adquiere el producto o servicio mencionado en el texto. Sólo destacaremos por esta vía aquello que consideremos novedoso, interesante o que pueda ser un aporte.

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