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Lo que debes saber para hacer negocios en Brasil

“El proceso para iniciar actividades tiene una duración aproximada de 45 días desde la confección del contrato social, hasta la obtención del “alvará” (licencia) y la inscripción estadual, especie de autorización pública para ejecutar actividades económicas”.

12 Agosto, 2015 Comparte en:
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Diego Gómez Martínez

Considerando que Brasil no es un mercado para principiantes y sin obviar que la región se encuentra en un periodo económico complejo, siempre ha sido y será, por tamaño y población el mercado más grande de las economías de América del Sur, siendo responsable del mayor aporte al PIB de la zona.

En los últimos años, Brasil ha sido destinatario directo de inversiones chilenas de todos los tipos, atrayendo muchísimos negocios en todas las áreas económicas, incluyendo capitales privados y públicos donde el Estado de Chile tiene destinados un porcentaje importante de las inversiones de sus arcas fiscales.

El acuerdo de complementación económica entre Chile (ACE 35) y el Mercosur, que entró en vigor el 1 de octubre de 1996, han ayudado enormemente a grandes y pequeñas empresas a desarrollar negocios exitosos en ese país.

Para que las empresas puedan operar legalmente, independientemente de cuál sea la estructura societaria que se vaya a adoptar, será necesario realizar diferentes gestiones para que la empresa pueda iniciar actividades en las diferente esferas administrativas que exigen las leyes de este país, léase, Juntas Comerciales, notarías (cartórios), municipios, Ministerio de Hacienda y otras innumerables instituciones gubernamentales.

De forma general, en Brasil —al igual que en Chile— las estructuras jurídicas societarias clásicas que aportan mayores beneficios a los socios o accionistas, por eficiencia, costos y velocidad al momento de tomar decisiones, son las sociedades limitadas establecidas en la Ley número 10.406/2022 y en el Código Civil Brasilero, en los artículos 1.052 al 1.087; las sociedades anónimas establecidas en la ley de las S.A. número 6.404/1976, complementada por la Ley 10.303/2001; y finalmente, creadas el año 2011, las Empresas Individuales de Responsabilidad Limitada, regladas por la Ley número 12.441, que tienen un gran éxito entre los empresarios brasileños.

El proceso para iniciar actividades tiene una duración aproximada de 45 días desde la confección del contrato social, hasta la obtención del alvará (licencia) y la inscripción estadual (especie de autorización pública para ejecutar actividades económicas).

A diferencia de Chile, en Brasil, tanto la Unión, como los Estados, el Distrito Federal y los municipios pueden crear tributos”.

Dentro del proceso de apertura de una empresa, el contador pasa a jugar un papel preponderante, ya que el sistema a adoptar y las utilidades líquidas que se espera ganar determinarán la imposición de responsabilidades y costos para los inversionistas. A modo de ejemplo, independientemente de la estructura societaria que se elija, todas las sociedades bajo un controlador común que tengan en el ejercicio social anterior, activos totales superiores a USD 69.000 millones o ingresos brutos anuales del orden de los USD 86.000 millones, se encuentran obligadas a mostrar informes financieros, aun cuando no sean sociedad anónima.

En relación al sistema tributario, éste es muy complejo, existiendo tributos de carácter federal, estadual, municipal junto a otros que tienen por objeto asegurar la seguridad social. A diferencia de Chile, en Brasil, tanto la Unión, como los Estados, el Distrito Federal y los municipios pueden crear tributos. Por lo anterior, en el mismo hecho imponible pueden incidir diferentes impuestos de diversas esferas de competencia. Así, es de vital importancia tener una adecuada planificación tributaria que ayude a mantener la empresa de forma saludable.

La resolución de conflictos —en especial los de carácter societario—, ha tenido un avance importante en comparación con años anteriores, gracias a la modificación de la ley de arbitrajes número 13.129/2015, ex ley de arbitrajes número 9.307/1996, que se encargará de liberar la carga de trabajo atrasada a los Tribunales Federales, Estaduales y al Supremo Tribunal Federal, al ser una alternativa más rápida y técnica para los conflictos entre nacionales y/o extranjeros.

Natural e inevitablemente, con el avance de la tecnología y obras de infraestructura en la región, los países económicamente más interesantes para hacer negocios, exportar bienes y servicios irán generando sinergias para obtener ventajas competitivas que los llevaran a una internacionalización más grande de sus empresas. Es por ello que Brasil, por su tamaño y cercanía con Chile, siempre llamará la atención de quienes tengan el desafío de invertir y ganar una parte de este gigantesco mercado.

El autor: Diego Ignacio Gómez Martínez es abogado de la U. de los Andes, minor en derecho de la empresa y LLM. en derecho de la empresa con especialización en derecho societario y mercado de capitales, Fundação Getulio Vargas Rio de Janeiro. Es actualmente visiting lawyer en el estudio Raphael Miranda Advogados, área corporativa.

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