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Editorial

Perdiendo el control

“Lo extraño es que, con este afán, los abogados toman como un éxito la reproducción inalterada de sus comunicados de prensa, cuando el real éxito de la difusión de cualquier noticia viene dado por las reacciones que causa: impacto, novedad, dudas, críticas, preguntas, seguidores, detractores…”

18 Enero, 2017 Comparte en:
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¿Somos los abogados unos controladores? Probablemente la mayoría sí.
Trabajamos con bienes demasiado preciados para el ser humano como para que se nos escapen detalles que puedan dañarlo.

No sólo hablamos de los ámbitos de familia, trabajo y delitos, sino también de patrimonio y actividad económica. Y cuando hablamos de patrimonio, para la tradición religiosa predominante en nuestras tierras podría parecer un bien menor. Renunciable.

Pero el patrimonio no se remite únicamente a la propiedad; extiende sus brazos al prestigio de una empresa, de sus directivos, de sus clientes y de sus abogados. Podríamos decir que toca el honor. Y si la actividad está mal planteada, si las decisiones fueron erradas, el patrimonio —además— invade la esfera de la libertad física.

Así, los abogados sienten la constante presión de hacer las cosas bien: el error es casi imperdonable, los terceros son todos un riesgo, pura liability.

Pero ¿podemos controlarlo todo? ¿Dónde está el límite? ¿Vale la pena?

A propósito de la relación entre los abogados y la prensa, la abogada argentina radicada en España, Lidia Zommer, decía: “Cuesta que los socios entiendan que la difusión periodística no es publicidad y que no se puede controlar el contenido, porque la prensa es autónoma”.

Cuando una firma quiere comunicarle al mundo algo que considera muy importante ¿qué hace? Recurre a los medios, emite un comunicado de prensa, trata de conseguir una entrevista.

Lo extraño es que, con este afán de control, los abogados toman como un éxito la reproducción inalterada de ese comunicado, cuando el real éxito de la difusión de cualquier noticia viene dado por las reacciones que causa: impacto, novedad, dudas, críticas, preguntas, seguidores, detractores.

¿Es más riesgoso? Sí. Pero aunque lo queramos, no siempre se puede tener el control. Y el resultado es, por lejos, muchísimo más interesante.

 

Sofía Martin Leyton
Directora
Idealex
@Idealex_press

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