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Editorial

Información transparente, parte de la modernización

“No atribuimos los bajos sueldos y la falta de oportunidades al exceso de oferta, sino a un mercado al que le ha costado demasiado modernizarse, adoptar tempranamente las nuevas tecnologías, educarse en forma constante y democratizarse. También le ha costado la transparencia”.

11 Abril, 2016 Comparte en:

Como reza el dicho, información es poder. El problema está en que los abogados —sobre todo los jóvenes (0 a 5 años de titulación), pero incluso profesionales con mucha experiencia que han hecho su vida fuera de la capital chilena— carecen de ella.

La situación no es tanto mejor para el resto del mundo jurídico: los sueldos que pagan los despachos, las empresas y las universidades continúan siendo un misterio al que pocos acceden. De hecho, las estadísticas que hemos logrado confeccionar sólo muestran una parte de la realidad. Nos consta.

Ayer, en el diario El Mercurio, el profesor de la U. de Chile y consejero del Colegio de Abogados Arturo Prado se refería a las dificultades para conseguir empleo para los abogados, especialmente los senior, a quienes si se les ha despedido les es “casi imposible aspirar a un puesto de trabajo asalariado o partir desde cero en forma autónoma”.

Así, Prado advertía de la “saturación de abogados, la escasa oferta de empleos y el acceso a un mercado laboral de servicios —tanto para jóvenes como para viejos— que se percibe cada vez más competitivo”.

Aunque no compartimos el tono, nuestra visión es que hay mucho de cierto en el diagnóstico en tanto fotografía de la actualidad, pero no en las causas. Si bien antes había menos abogados, el país tenía menos habitantes, menos acceso a la justicia, menos consumo y una muy inferior inserción en los mercados internacionales. Era un país menos “sofisticado”.

No atribuimos los bajos sueldos y la falta de oportunidades al exceso de oferta, sino a un mercado al que le ha costado demasiado modernizarse, adoptar tempranamente las nuevas tecnologías, educarse en forma constante y democratizarse. También le ha costado la transparencia.

Cuando más y más jóvenes están entrando a la vida laboral en el mundo legal, mayor debe ser la capacidad de responder a estas nuevas generaciones en el lenguaje que entienden: información ahora. Ellos ya estuvieron entre 5 y 8 años respondiendo al ritmo de códigos, clases magistrales y preparación del examen de grado.
 
 
Sofía Martin Leyton
Directora
Idealis Lex Reports
 

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