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Editorial

Liderazgo y buena onda, un sutil equilibrio

Olvídate del ego, de ser especial y diferente; nada de llaneros solitarios. Las empresas y oficinas de abogados que abren procesos de selección piden brillantez, pero también empatía: gente que sepa formar parte de equipos de trabajo, pero también de conducirlos.

6 Enero, 2016 Comparte en:
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Empatía, liderazgo ¿resuenan en tu mente? Comienza un nuevo año y si estás terminando los últimos ramos en la universidad o realizando los trámites que te faltan para titularte, hay algo que no puedes dejar de asumir.

Es un hecho que debes manejar bien un segundo idioma, idealmente inglés. Es otro hecho que tienes que preocuparte de tus notas: durante la carrera, en el examen de grado, en la memoria, en los posgrados. OK. Pero las exigencias continúan.

Si creíste que ser disciplinado, tener conocimientos sólidos y estudiar permanentemente bastará para llevarte al éxito (o al menos a un buen trabajo), estás profundamente equivocado.

Claro, si eres hombre tendrás más posibilidades que si eres mujer con niños en el colegio, pero tampoco es eso. Ahora debes ser maduro y equilibrado; tener habilidades blandas o soft skills.

Olvídate del ego, de ser especial y diferente, nada de llaneros solitarios. Las empresas y oficinas de abogados que abren procesos de selección piden brillantez, pero también entender al entorno: gente que sepa formar parte de equipos de trabajo, pero también de conducirlos y liderarlos.

Así, un tipo que trae buena onda al trabajo es mucho más bienvenido que el que da codazos para mostrar lo capo que es, deja llorando a la asistente y le renuncian los procuradores. Pero ese mismo ser humano tiene que ser capaz de arrear al rebaño, entusiasmarlo, prever los problemas antes de que se presenten, corregir los errores y despedir a los incompetentes.

¿En resumen? Si lo tuyo no son las relaciones personales y te encanta ser solo, supéralo. Con libros de autoayuda, con coaching, con sicólogo o como quieras. Porque las mismas estrellas que fueron llaneros solitarios y maltrataron a sus compañeros hace 20 años, hoy están exigiendo perfección en los abogados que contratan.
 

Sofía Martin Leyton
Directora
Idealis Reports

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  • Muy buen artículo.
    Presenta un tremendo desafío para las universidades de hoy.
    Saludos,