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Editorial

El futuro de la abogacía

“Porque no basta con leer titulares y mentirnos con que entendemos sobre innovación: hay que estar, hay que internalizar, hay que leer y hay que poner en práctica”.

24 Julio, 2019 Comparte en:

Son tantos los ámbitos en que el abogado ha debido ir adaptándose a las realidades de este siglo, que, con su tradicional resistencia al cambio, se va quedando atrás: malgeniado, reclamando contra los computadores, el software, las cuotas de género, las mujeres beligerantes, el “lenguaje claro” y las obligaciones laborales.

¿Por qué? Porque la vida antes era tan fácil: la jauría era pequeña, los perros grandes imponían sus condiciones a los perros chicos, y si les gustaba, bueno, y si no, la puerta era ancha. Ancha para salir, claro.

Luego, cuando a punta de sangre, sudor y lágrimas, el pobre animalillo se convertía en mastín, repetía el ciclo.

Y entonces cambió el escenario: llegó “la modernidad”. Se abrieron escuelas de Derecho por toda Latinoamérica, muchas de las cuales ni se acercaban remotamente en calidad a las tradicionales. Y todos esos nuevos abogados también querían un trozo del pastel, sin importar su apellido, su colegio, ni si venían de una familia de vendedores ambulantes o de abuelos y bisabuelos ministros de Estado.

A ello se sumó la incorporación de la tecnología. En el Poder Judicial, en los organismos públicos, en las empresas y en los despachos. Bueno… y en la vida misma.

Pero lentamente al principio y aceleradamente en los últimos 8 a 10 años, la abogacía decidió subirse al carro. Decidió conversar con otras profesiones, democratizarse, aprender a hablar “en fácil” y a dejar de demonizar la tecnología.

El evento “Los Abogados del Futuro”, organizado por la Facultad de Derecho de la Universidad del Pacífico, en Lima, y al que Idealex.press fue invitado como Media Partner, es una prueba del cambio.

Porque no basta con leer titulares y mentirnos con que entendemos sobre innovación: hay que estar, hay que internalizar, hay que leer y hay que poner en práctica. No seamos complacientes; cuestionemos y no nos creamos todo lo que suene o huela a novedoso.

Somos abogados, somos privilegiados, tenemos una responsabilidad más.

 
Sofía Martin Leyton
Directora
Idealex.press
@Idealex_press

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