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Sentimientos de la Persona jurídica y el primer mapa de procesos humanos

“Todos estos sentimientos dejan una “huella dactilar” corporal: los manifestamos con intensas sensaciones en partes concretas del organismo, lo que ha permitido a estos investigadores crear mapas de los sentimientos humanos”.

17 Septiembre, 2019 Comparte en:
Marco Antonio Ruiz
Marco Antonio Ruiz

Cuando hablamos de una persona física o persona natural automáticamente pensamos en un ser humano con deberes y derechos, responsable de todos sus actos y de las consecuencias positivas o negativas que estos puedan acarrear. Por ejemplo, si mañana por la tarde debido a un impulso interno cometiéramos un delito, seriamos juzgados de acuerdo al ordenamiento jurídico correspondiente y sufriríamos las penalidades ad hoc.

Cuando mencionamos a una persona jurídica, nos viene a la mente, la idea de una organización que podría estar formada por dos o más personas físicas, cuyas deudas u obligaciones se limitan a los bienes de la sociedad y que por su naturaleza impersonal sería incapaz de cometer algún delito, puesto que siempre se debe encontrar representada por una persona física, sin dejar de lado los regímenes de responsabilidad penal de las personas jurídicas dictados por la Ley N° 20.393 de Chile (2009), la Ley N° 30424 de Perú (2016) y la Ley N° 27.401 de Argentina (2017).

Otra característica que obviamente distingue a una persona física de una persona jurídica es que la primera posee sentimientos, estados de ánimo, conciencia entre otros y la segunda carece de ellos.

A finales del año 2018, una investigación desarrollada por científicos finlandeses (Lauri Nummenmaa, Riitta Hari, Jari K. Hietanen y Enrico Glerean) ha desvelado cómo se organizan los sentimientos subjetivos en la conciencia humanam, denominándolo como “el espacio del sentimiento humano”.

Los resultados se han publicado en PNAS (Proceedings of the National Academy of Ciences of the United State of America). Este primer mapa de sentimientos humanos permite observarlos, conocer su procedencia, relacionarlos entre sí, percibir cómo los registra nuestro organismo y saber si podemos controlarlos.

La investigación muestra que todos los sentimientos humanos pueden derivarse de cinco categorías de procesos: (i) emociones positivas; (ii) emociones negativas; (iii) operaciones cognitivas; (iv) funciones homeostáticas (vitales para el equilibrio biológico); y (v) sensaciones de enfermedad.

(i) Las emociones positivas, se refieren, por ejemplo, a la felicidad o la alegría.
(ii) Las emociones negativas al miedo o la vergüenza.
(iii) Las operaciones cognitivas al escuchar o recordar.
(iv) Las sensaciones homeostáticas al hambre o la sed; y
(v) Las sensaciones de enfermedad al toser o estornudar.

Todos estos sentimientos dejan una “huella dactilar” corporal: los manifestamos con intensas sensaciones en partes concretas del organismo, lo que ha permitido a estos investigadores crear mapas de los sentimientos humanos.

En estos, los sentimientos que se experimentan como similares entre sí están cerca unos de los otros, mientras que los que se sienten diferentes aparecen distantes. Algunos de estos sentimientos son bien conocidos: el hambre se siente en el estómago, la sed en la garganta, el razonamiento y la memoria, en la cabeza.

Sin embargo, el resultado de esta investigación no está exento de sorpresas: las emociones positivas de reconocimiento y solidaridad, así como las emociones negativas de culpabilidad y desesperación, dos emociones opuestas, se reflejan ambas principalmente en el corazón, así como en la cabeza y en el vientre.

La manía y el agotamiento, también emociones opuestas, se sienten sin embargo por todo el cuerpo, mientras que el control de uno mismo (auto-regulación) se siente en la cabeza y en las manos. Resalta también que el enfado y la ira se reflejen claramente en las manos, frecuentemente empleadas para expresar estas emociones negativas.
 

La huella que los sentimientos dejan en el cuerpo.
 

Mapa de los sentimientos humanos
 

De igual manera, que los científicos han logrado mapear los sentimientos de las personas físicas, bajo mi experiencia profesional he tenido la oportunidad de medir los riesgos de compliance de diversos tipos de personas jurídicas, en diferente situación, tamaño, giro, nivel de ingresos y complejidad.

Un adecuado Risk Assestment de riesgos de compliance permite observarlos, conocer su procedencia, relacionarlos entre sí, percibir cómo los registra el “organismo” de las personas jurídicas y saber si podemos controlarlos. Ellas poseen cinco categorías de procesos que reflejan: (i) “emociones positivas”; (ii) “emociones negativas”; (iii) “operaciones cognitivas”; (iv) funciones homeostáticas (vitales para su equilibrio); y (v) sensaciones de enfermedad.

(i) Las emociones positivas se refieren, por ejemplo, a cuando se cumplen metas planteadas.
(ii) Las emociones negativas al miedo o la vergüenza de inconformidades.
(iii) Las operaciones cognitivas al buscar el desarrollo de una nueva área o canal de ventas.
(iv) Las sensaciones homeostáticas al evaluar la atención de reclamos; y
(v) Las sensaciones de enfermedad al cierre de una sucursal o despido de personal.

Estos resultados muestran que los sentimientos de las organizaciones provienen de la retroalimentación de sus colaboradores.

Es evidente que al referirnos a las personas naturales, la conciencia emerge debido a la función cerebral y experimentamos que nuestra conciencia está “alojada” en el cerebro, mientras que en el caso de las personas jurídicas, aunque aún es prematuro hablar de la “conciencia”, sí podríamos atrevernos a decir que su conciencia se encuentra en el cerebro de cada uno de sus colaboradores.

“He encontrado pruebas sólidas que demuestran que el estado de bienestar de las personas naturales está implicado en todas las funciones “cognitivas y emocionales” de las personas jurídicas. En otras palabras, “el espíritu de las organizaciones está fuertemente encarnado en sus colaboradores”.
Por lo que finalmente pregunto:¿Podría ser el Compliance una forma de mejorar los “sentimientos” de la persona jurídica y elevar su nivel de “conciencia”?

*Marco Antonio Ruiz Martínez es abogado de la Universidad de Lima e hizo un Máster de Derecho Internacional de los Negocios con especialidad en compliance corporativo por ESADE Business Law School (España). Es investigador y especialista en compliance y legislación anticorrupción. Es Fundador y Director de Black & White Compliance y Director de la Asociación Peruana de Ética y Compliance.

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