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Columnas

Voluntario que entrega ayuda humanitaria arriesga 20 años de cárcel en EE.UU.

“La organización mundial Amnistía Internacional exhortó al Gobierno de Estados Unidos a abstenerse de abusar de su autoridad y no seguir criminalizando la ayuda humanitaria, la que ‘nunca es delito’, dijeron”.

9 Junio, 2019 Comparte en:
Scott WarrenPamela Rillón
Pamela Rillón O.

Gran impacto ha provocado la noticia del juicio contra el geógrafo y profesor universitario Scott Warren, de 36 años, miembro de la ONG No More Deaths (No más muertes), quien enfrenta hasta 20 años de cárcel por entregar “comida, agua, cama y ropa limpia” a migrantes que arriesgan sus vidas cruzando la peligrosa zona fronteriza del desierto de Arizona.

El 5 de junio comenzó el proceso en la Corte Federal de Tucson, donde el voluntario está acusado de “graves cargos de conspiración criminal por transportar y albergar a migrantes indocumentados”.

La historia comienza en enero de 2018, cuando la Organización emitió un informe y publicó un video, denunciando el accionar de los agentes fronterizos contra la entrega de ayuda humanitaria. “En el desierto que rodea la frontera entre Arizona y México, donde miles de personas mueren por deshidratación y enfermedades relacionadas con el calor, los agentes de la Patrulla Fronteriza están destruyendo litros de agua destinados a los migrantes. Los agentes (…) acuchillan, pisotean, patean, vacían y confiscan las botellas de agua que los voluntarios de ayuda humanitaria dejan a lo largo de las rutas que utilizan los migrantes en el desierto de Arizona. Estas acciones condenan a quienes cruzan las fronteras al sufrimiento, la muerte y la desaparición”, señalaba el comunicado.

Después de que el video se viralizó, Scott Warren y dos migrantes fueron tomados presos en “El Granero”, refugio que tiene la ONG en la localidad de Ajo, a 65 kilómetros de la frontera. En este lugar se asiste con medicamentos y se brinda un albergue para descansar durante la ruta por la zona que contabiliza más de un tercio, de las más de 7.000 muertes registradas por EE.UU., en los últimos 20 años.

Desde 2004, “No More Death”, no solo presta ayuda a los migrantes, sino que también se preocupa de realizar la triste labor de recuperar y resguardar los restos mortales de quienes intentan cruzar el desierto que conecta al estado de Sonora, en México, con Arizona.

El juicio contra Scott Warren ha generado la reacción de un grupo de Relatores Especiales de las Naciones y de activistas pro migrantes y de Derechos Humanos. La organización mundial Amnistía Internacional exhortó al Gobierno de Estados Unidos a abstenerse de abusar de su autoridad y no seguir criminalizando la ayuda humanitaria, la que “nunca es delito”, dijeron.

Llamó también a retirar todos los cargos contra el activista, agregando que si es declarado culpable y encarcelado, Warren será considerado un preso de conciencia, pues estará privado de su libertad por sus actividades como voluntario, basadas en principios humanitarios y en sus creencias religiosas. La ONG considera que el trabajo de “No Más Muertes” constituye una ayuda humanitaria vital, destinada a preservar el derecho a la vida y a evitar la muerte de personas migrantes y solicitantes de asilo.

En la misma línea, se manifestaron el 6 de junio un grupo de Relatores Especiales de las Naciones Unidas. Los Relatores Especiales forman parte de los Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, y son mecanismos independientes de investigación y monitoreo, que trabajan de manera voluntaria y gratuita. Los expertos valoraron y legitimaron “el esencial” trabajo de “No More Deaths”, e indicaron que “el juicio de Scott Warren representa una escalada inaceptable de los actuales patrones que penalizan a los defensores de los derechos de los migrantes a lo largo de las rutas de las caravanas de migrantes”.

El caso de Scott Warren no es algo nuevo en el mundo, el hostigamiento a los defensores de los derechos humanos aumenta cada día en forma alarmante. En 2018, según datos recopilados por la Organización “Front Line Defenders”, 321 activistas en 27 países fueron asesinados.

Tal como dice su director Ed O’Donovan, “los estándares de derechos humanos están siendo desafiados en todo el mundo”. Cómo olvidar el trágico caso de la activista estaunidense Rachel Corrie, miembro de un grupo pro palestino llamado Movimiento de Solidaridad Internacional (ISM), quien en 2003 fue aplastada por una excavadora blindada de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en la Franja de Gaza, por intentar evitar la demolición de casas palestinas por parte del ejército israelí.

Constantemente las ONGs y los Sistemas de Protección Universal y Regional de los Derechos Humanos reciben críticas de los ciudadanos y de los gobiernos, pero es necesario recordar que el Sistema nació del consenso entre los países para no repetir las atrocidades ocurridas durante la Segunda Guerra Mundial.

Por tal razón, es más importante que nunca, que la comunidad internacional brinde un explícito apoyo a los activistas que luchan cada día por proteger los derechos fundamentales de las personas más débiles y evidenciar las contradicciones de los Estados, como aquellos que crimimalizan la compasión y a la vez se consideran defensores de la libertad, y otros que violan sistemáticamente los derechos humanos, pero se sienten democráticos por el solo hecho de tener elecciones libres.

El juicio a Scott Warren se encuentra en etapa de deliberación. Es de esperar que en el jurado prime la cordura y no se condene a quienes proveen auxilio y dejan registro de una grave crisis humanitaria. Esto sentaría un grave precedente y pondría en peligro la continuidad de la ayuda humanitaria en Estados Unidos y en el mundo.

 
* Pamela Rillón Oportus es periodista, es Diplomada en Ciencias de la Religión, Cultura Árabe y Magíster en Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, y está cursando (2019) un Diploma de Postítulo Interdisciplinario en Derecho Internacional de los Derechos Humanos, en esa misma casa de estudios. Tiene experiencia en el ámbito de las comunicaciones, tanto en el sector privado como público.

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