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Oficinas de abogados: de las litografías inglesas al minimalismo

“¿Por qué tantos estudios de abogados siguen optando por un estilo inglés, con objetos clásicos como los sofás Chesterfield, grabados de cacerías, y boiseries o revestimientos de madera para cubrir las paredes interiores de sus oficinas?…”

3 Mayo, 2017 Comparte en:
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minimalismoPamela Rillón
Pamela Rillón

En la columna anterior abordé el tema de la importancia del marketing jurídico y de los errores de los estudios de abogados a la hora de hacerse publicidad. Los estudios -independiente de su tamaño- requieren de un plan de marketing para llegar a sus clientes fijos y potenciales y así consolidarse en el panorama jurídico actual.

Básicamente esto se traduce en la consecución de dos objetivos: saber diferenciarse y crear imagen de marca. Y aquí tomo la palabra imagen y la obsolescencia para el motivo de esta columna.

Así como el sitio web puede estar caduco y será necesario modernizarlo según lo que ordenan los principios del marketing, también puede pasar con la decoración de una oficina de abogados, que podría servir como perfecta escenografía para una teleserie de los ochenta.

¿Por qué tantos estudios de abogados siguen optando por un estilo inglés, con objetos clásicos como los sofás Chesterfield, grabados de cacerías, y boiseries o revestimientos de madera para cubrir las paredes interiores de sus oficinas?

A continuación me pongo en manos de expertos para dilucidar brevemente una aproximación a la evolución que han sufrido las firmas de abogados en materia de arquitectura y decoración.

Según Gonzalo Sánchez, socio de Silva & Cía. y además connotado artista visual (https://www.pikti.com/), esto ocurre quizás en el contexto de la marcada presencia británica en Valparaíso o también por aquel anhelo de sentirnos los ingleses de Sudamérica y asociarnos a conceptos tales como confianza, sobriedad y seguridad.

De igual forma opina, Eugenia Gazmuri arquitecta y magíster en Teoría e Historia del Arte, que señala que existe la imagen tradicional de los estudios de abogados, en los que hay mucha madera oscura, grandes escritorios pesados, alfombras, litografías de cazadores ingleses, que representan toda la tradición de la profesión. Pero hoy –asegura- esa imagen ha cambiado, los mismos abogados prefieren espacios más luminosos, amplios y sin tantos elementos decorativos, para realizar su trabajo y relacionarse con sus clientes.

A juicio de los profesionales ya son pocos los estudios jurídicos que se han quedado atrás en materia de estética, la mayoría de los abogados han cambiado las litografías por pinturas abstractas y esculturas y han abrazado el minimalismo en la decoración y arquitectura de sus oficinas.

“Ahora se utilizan materiales más livianos, como el cristal y el acero. Los abogados se atreven con el blanco o algún tono claro, y eligen obras de arte contemporáneas, pinturas, esculturas o arte textil, para completar esta nueva atmósfera acorde con la modernidad y los nuevos conceptos”, agrega Eugenia Gazmuri.

Según el reconocido arquitecto Jorge Figueroa, director de Jorge Figueroa + Asociados Arquitectos, las cosas han cambiado, posiblemente porque tanto los abogados, como sus clientes, ya han convivido con 70 años de modernidad. “Hay abogados que son especialistas en telecomunicaciones, libre comercio, conceptos modernos y sus oficinas reflejan eso”.

En ese mismo sentido, Gonzalo Sánchez cuenta que en Silva & Cía., oficina especializada en materias de propiedad intelectual, el fenómeno de la digitalización también ha tenido un impacto en lo “espacial”. Gracias la empresa Webdox digitalizaron todos los expedientes y archivos, permitiéndoles tener salas dedicadas a la teleconferencias, tendencia que junto al teletrabajo y la firma digital ha cambiado radicalmente la forma dar los servicios legales. “En las salas de espera del estudio incorporamos pantallas ultra planas que transmiten programas en directo de noticias y economía mundial”.

Figueroa afirma que actualmente en las oficinas de abogados ya no hay “ninguna moldurita de madera que se parezca a la British library”. Y cita el caso de la firma Philippi, actual PPU, donde tienen arte contemporáneo chileno de notable selección. Hay cuadros de Ricardo Irarrázabal, esculturas de Mario Irarrázabal, Raúl Valdivieso y tapicerías de Carolina Irarrázabal.

Me pregunto entonces, el giro radical hacia la abundancia de vidrio, minimalismo en el mobiliario, espacios simples y despejados, ¿pueden transmitir de igual forma tradición, confianza y seguridad, valores de suma importancia para una oficina de abogados?

Figueroa sostiene que sí y que la nueva estética invita a ser más auténtico: la campiña inglesa no tiene nada que ver con la idiosincrasia local, y lo moderno es la expresión de los tiempos. Lo importante, dice, es transmitir lo que se es hoy, no ayer y que igualmente se pueden plasmar conceptos de tradición, certeza, solidez profesional, utilizando por ejemplo revestimiento de madera pero siempre con un lenguaje moderno.

Según Sánchez, el que los estudios jurídicos se hayan inundado de trasparencia no es casual. Dice que el minimalismo imperante es a una forma de subsanar el agobio y sobrecarga de información que tiene el hombre moderno. Y da cuenta de nuevos conceptos como optimización de los espacios, ambientes colaborativos, menos jerárquicos y un trabajo más horizontal e interactivo.

Sostiene que para transmitir consistencia a la labor profesional se usan asimismo maderas nobles y mármol. Y para contrarrestar la frialdad del vidrio se opta por pinturas y esculturas de gran calidad. En cuanto a la revalorización de la identidad local con el uso de piezas de arte, como telares de carácter étnico o fotografías de renombrados fotógrafos nacionales, se persigue hacer frente a la globalización.

Por su parte, Eugenia Gazmuri cuenta que no todo es tan frío en este nuevo mundo de acero y vidrio. Tras terminar un proyecto de habilitación de nuevas oficinas en el centro, el socio fundador se le acercó para contarle que después de la remodelación, los trabajadores comenzaron a cambiar hasta su forma de vestir y él mismo se sentía más liviano, como si se hubiese sacado un gran peso de encima. “El espacio y el entorno afectan nuestras emociones, las permean, influyendo en la conducta humana”.

Por último: ¿contratan los estudios jurídicos arquitectos o diseñadores para renovar sus oficinas? Esta arquitecta -con una amplia experiencia en la habilitación de oficinas profesionales- cuenta que al momento de crear o cambiarse a nuevas oficinas, las oficinas suelen contratar los servicios de un arquitecto para que desarrolle el proyecto general, definiendo materialidades y un modo eficiente de aprovechar el espacio. Y luego integran a un decorador para que guíe la elección de los elementos complementarios.

 

* Pamela Rillón Oportus es periodista de la Universidad Gabriela Mistral, es Diplomada en Ciencias de la Religión, Cultura Árabe y Magíster en Estudios Internacionales de la Universidad de Chile. Tiene experiencia en el ámbito de las comunicaciones, tanto en el sector privado como público.

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