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LegalTech: más cerca de lo que creemos

“Tras la crisis de septiembre de 2008, que algunos llamaron “recesión legal”, tanto en EE.UU. como en Europa y Reino Unido, el mundo jurídico tuvo que afrontar desde otra perspectiva las nuevas dinámicas del mercado…”

16 Mayo, 2017 Comparte en:
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LegalTechLuigi Woschion E.
Luigi Woschion Espínola

Big Data, Internet of Things, Framework, Text Analytics, Cloud, Digital Development, Webinar, block chain, Watson, Ross, IA, LegalTech, son todos conceptos que pueden resultar complejos dentro del sector legal.

¿Por qué? Primero, porque no están incorporados dentro de nuestro léxico técnico habitual y, además, por un factor que suele asociarse al Derecho: la constante reticencia al cambio y a la incorporación de nuevas herramientas.

La práctica de la abogacía ha mantenido una naturaleza conservadora: no es fácil innovar en el desarrollo de los servicios legales, en cómo se estructuran, ni en cómo se organizan los estudios y oficinas. Producción y rentabilidad están lejos de la cultura jurídica, tanto como aceptar fórmulas de facturación y dinámicas que se dan en distintos servicios que se prestan en el mercado.

Sin embargo, si apelo a la cultura colectiva y menciono los términos Uber, Netflix, Facebook, Spotify, Google o Smartphone, los conceptos tecnológicos y de innovación comienzan a tomar formas e ideas concretas.

Porque los cambios tecnológicos revolucionan el quehacer humano y, por supuesto, los mercados. Basta ver lo que ocurrió en la industria discográfica con la aparición del formato digital descargable, con Spotify y con el desarrollo del formato on line que no requiere descarga directa. Basta constatar la desaparición de las gigantes cadenas de arriendo de películas cuando los formatos digitales de video como Youtube (o ahora Netflix) las hicieron prescindibles.

Si aplicamos este análisis al sector legal, tras la crisis de septiembre de 2008, que algunos llamaron “recesión legal”, tanto en EE.UU. como en Europa y Reino Unido, el mundo jurídico tuvo que afrontar desde otra perspectiva las nuevas dinámicas del mercado. Tuvieron que dejar atrás las clásicas fórmulas de prestación de servicios y cobros y, a la vez, añadir un mayor valor al cliente, algo que les permitiera competir no solo asegurando máxima calidad, sino mediante un producto diferenciado, con costos, tiempos, escenarios y metodologías claras, acotados a presupuestos determinados previamente.

Para afrontar este nuevo desafío, la industria legal comenzó lentamente, pero a paso firme, a desarrollar un nuevo paradigma, el de la incorporación de metodologías de eficiencia y tecnologías digitales, “LegalTech” y “New Law”.

Este cambio de paradigma viene a acoplar y empalmar con el resto de los demás sectores y sus avances tecnológicos, ampliando el horizonte hacia un infinito de nuevas posibilidades, algo propio de la “Cuarta Revolución Industrial”.

Y es esta revolución la que nos proporciona herramientas competitivas y nuevas oportunidades de negocios. Desde otra perspectiva, podría causar preocupación el hecho de que ya exista Inteligencia Artificial, que está aprendiendo de Derecho y que lo ha hecho bastante bien. Si bien no nos va a reemplazar, ya nos puede ayudar en la automatización de tareas que quitan muchas horas hombre. Y de ahí a dejar fuera a quien no realice un trabajo especializado y de valor agregado, hay sólo un paso.

 
* Luigi Woschion Espínola es abogado fundador y CEO de LegalNovus.com y es Legal Project Manager. También es director y fundador de Legal Project Management Chile: “Improving The Legal Work”.

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