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No dejes de aconsejar la firma de un contrato

“Nos ayuda a poner sobre la mesa lo que espera cada parte desde del inicio de la relación comercial: al escribirlas y negociarlas, las partes se van dando cuenta de que existen diferencias de expectativas y alcance, estando obligadas a discutirlas hasta alcanzar un acuerdo…”

24 Noviembre, 2016 Comparte en:
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Carolina Cabrera

La velocidad de los negocios tecnológicos y la necesidad de los clientes de obtener las soluciones, desarrollos, softwares, hardware o servicios disponibles lo más rápido posible, hace que en innumerables ocasiones las partes olviden firmar un contrato, considerando que el mismo sólo entorpecerá el negocio.

¿Por qué debemos firmar un contrato?

La firma de un contrato no tiene como primer objetivo intentar escribir y prevenir todos los aspectos del negocio para asegurarnos el éxito en un futuro juicio. No partimos en estos negocios creyendo que esto no resultará.

Tampoco firmamos un contrato porque no exista confianza entre las partes, la confianza es un elemento fundamental a la hora de decidir el proveedor con el cual realizaremos un negocio tecnológico. El cliente suele entregar a un tercero proveedor la gestión o construcción de aplicaciones o instalación de softwares para desarrollar áreas fundamentales de su negocio, asi como también en el caso de los data centers, entrega toda su información para ser almacenada por este tercero proveedor.

Firmamos un contrato para dar inicio a una relación clara que nos lleve a convivir el tiempo que duran los proyectos o servicios de tecnología, en algunos casos puede ser un período corto y en otros más extenso.

El contrato nos ayuda a poner sobre la mesa lo que espera cada parte desde del inicio de la relación comercial: al escribirlas y negociarlas, las partes se van dando cuenta de que existen diferencias de expectativas y alcance, estando obligadas a discutirlas hasta alcanzar un acuerdo. El contrato también es una herramienta donde debemos indicar claramente las responsabilidades y obligaciones de cada parte, las cuales servirán para aclarar cualquier desacuerdo durante su ejecución.

Si entendemos que este tipo de proyectos sólo dependen de la voluntad y cumplimiento de una sola parte, quiere decir que no entendemos bien la esencia de este tipo de proyectos, las obligaciones y responsabilidades que cada parte asuma y su cumplimiento serán la clave para el éxito del mismo.

En otras palabras, los contratos nos ayudan a prevenir litigios y a resolver los conflictos que ineludiblemente se generarán durante el desarrollo del proyecto, siempre buscando que el proyecto termine exitosamente, ya que ello generará que ambas partes queden conformes, aunque sus expectativas hayan ido ajustándose en el tiempo.

 

* Carolina Cabrera es abogada de la Universidad de Chile y tiene a su cargo el área de Derecho de Tecnologías de la Información en el estudio Barros & Errázuriz.

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