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Columnas

Otorgar facultades legislativas al Poder Ejecutivo no es la solución

“Las autoridades de nuestro país le dan la espalda al problema real que impide que aumente la recaudación tributaria, que es ampliar la base de contribuyentes…”

25 Julio, 2018 Comparte en:
facultades legislativasWalther Belaúnde, Acerta.
Walther Belaúnde

El Congreso peruano ha otorgado facultades legislativas al Poder Ejecutivo —por segunda vez en el actual periodo presidencial— del partido Peruanos por el Cambio.

El ámbito tributario es el que contiene la delegación de facultades más amplia cuantitativa y cualitativamente hablando, aunque la misma incluye también otros aspectos como legislación relativa a sectores económicos como la agricultura y pesca, educación, regulación del transporte, lucha contra la corrupción, personas en situación violencia y vulnerabilidad, así como legislar en aspectos relativos al funcionamiento del Gobierno Nacional, entre los de mayor importancia.

El antecedente para una nueva delegación de facultades tan amplia en favor del Poder Ejecutivo reside en el hecho de que Pedro Pablo Kuczynski, quien fue el Presidente electo en 2016, se vio forzado a renunciar a inicios del 2018 por diversas denuncias de corrupción. Ante ello Martín Vizcarra, primer vicepresidente que conformaba la plancha presidencial de Kuczynski, asumió la presidencia a partir del 23 de marzo pasado con el beneplácito del partido Fuerza Popular, principal partido de oposición. Fue el nuevo Presidente quien solicitó la delegación.

En el Perú las modificaciones tributarias de mayor importancia se vienen dando desde hace muchos años vía delegación de facultades del Congreso al Poder Ejecutivo, mala práctica que en cada cambio de gobierno se realiza en diferentes áreas, pero que siempre incluyen al ámbito tributario.

Esta figura viene socavando los principios de legalidad y publicidad al legislar en materia tributaria, ya que de un lado tenemos que el la cesión se realiza al Gobierno de turno y por otro lado el Poder Ejecutivo no pide opinión a la sociedad civil, instituciones, gremios profesionales ni a los gremios empresariales. Tampoco hace públicos los proyectos de nuevas normas con anticipación. Y las razones por las cuales el Poder Ejecutivo no pide opinión ni prepublica las normas son principalmente dos: i) llega con ideas preconcebidas y ii) usualmente el tiempo para publicar las normas no les resulta suficiente para recoger opiniones.

A pesar que en el Perú la economía formal alcanza menos del 30% del total, es decir que muy pocas personas y empresas pagan tributos, esta vez las facultades no incluyen normas que permitan avanzar en la formalización de este amplio sector de la economía, más bien la Ley N° 30823, que contiene la delegación de facultades, publicada el pasado jueves 19 de julio, pone especial énfasis en diversas normas antielusivas específicas, limitación a deducciones de empresas, regulación de operaciones con no domiciliados, normas de precios de transferencia e incluye aspectos de técnica legislativa.

Ahora bien, la delegación excluye la posibilidad de modificar las tasas del Impuesto a la Renta vigentes para empresas y personas naturales.

La norma incluye asimismo facultades bastantes generales para modificar las normas que regulan a la SUNAT (administración tributaria nacional), el Tribunal Fiscal y el Código Tributario, así como algunas facultades referidas a regímenes tributarios específicos.

El último aspecto que consideramos importante destacar es que se faculta al Poder Ejecutivo para que efectúe una adecuación de la legislación nacional a los estándares y recomendaciones de la OCDE y las mejores prácticas internacionales para la lucha contra la elusión y evasión fiscal, el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo, garantizando la asistencia administrativa mutua con fines fiscales.

Sin embargo, de esta manera las autoridades de nuestro país le dan la espalda al problema real que impide que aumente la recaudación tributaria, que es ampliar la base de contribuyentes, y continúa dedicándole todo su esfuerzo en crear todo tipo de mecanismos para que los pocos contribuyentes paguen más impuestos, limitando las deducciones de diversas maneras.

Para ello en muchos casos se recurre a metodologías sofisticadas que encarecen los servicios contables y tributarios, lo que aleja más las posibilidades de atraer mas empresas a la formalidad.

 
* Walther Belaúnde es abogado de la Pontificia Universidad Católica del Perú y es especialista en asesorías tributarias, además de tener experiencia en materias laborales, mineras y de energía. Es socio de Acerta.

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