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Columnas

Atrévete a ser un blogger jurídico

“El blog nos permite posicionarnos como expertos en la red y favorecer la optimización del posicionamiento de nuestra marca personal en buscadores, sin olvidar que podemos llegar a mucha más gente…”

13 Junio, 2016 Comparte en:
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blogger jurídicoBorja Medín
Borja Medín

Por norma general la mesa del despacho de un abogado suele estar plagada de papeles con una gran carga de contenido desaprovechado.

Cada vez son más las personas que contratan algún servicio o compran un producto informándose de él previamente a través de internet.

La suma de las afirmaciones contenidas en los dos párrafos anteriores nos lleva a una conclusión a la que ya han llegado muchos abogados: ¿por qué no compartir parte de mis conocimientos y mi experiencia a través de internet con la creación de un blog que me permita generar más confianza en mis potenciales clientes?

El blog nos permite una comunicación directa y establecer relaciones con nuestros clientes, además nos permite posicionarnos como expertos en la red y favorecer la optimización del posicionamiento de nuestra marca personal en buscadores, sin olvidar que también nos facilita el ofertar nuestros servicios y ello se traduce en un “canal de venta” muy atractivo, que nos permite llegar a mucha más gente.

Antes de analizar los distintos tipos de blogs que podemos crear tanto a nivel personal, profesional como corporativo, es necesario que tengamos claro una serie de pautas en referencia a nuestras responsabilidades como bloggers.

Todos y cada uno de nosotros en mayor o menor medida hemos firmado sin leer una cantidad enorme de términos y condiciones que no sabemos muy bien qué implican. Del mismo modo cuando publicamos o gestionamos nuestro blog en la red, tenemos que saber que no solo estamos hablando de ese “canal de ventas” o “imán” de potenciales clientes, sino que también tenemos unas obligaciones que debemos cumplir para aprovechar del mejor modo posible este elemento más de nuestro escaparate en la red.

Como blogger jurídico, en general debemos saber que nuestras responsabilidades principales son las siguientes:

1. Cuando no retiramos o no gestionamos con la debida diligencia opiniones, comentarios de otras personas o publicaciones propias en nuestra web que vulneran o lesionan derechos de terceros, nos encontramos ante la posibilidad de ser responsables de dicho contenido de tal forma que puede afectarnos y perjudicar nuestra reputación profesional, online y económica cuando una persona se sienta perjudicada por dicha información. Como siempre, la decisión final la tendrán los jueces y tribunales, puesto que son los mismos los que determinarán si algo vulnera o no los derechos de terceros en caso de generarse un conflicto judicial.

2. Es muy importante cumplir la normativa de protección de datos si en nuestra web hay un formulario de contacto, tienda online o cualquier otro tipo de servicio que permita recoger o tratar datos personales, aunque sólo sea el nombre y correo electrónico de una persona. En cuanto a este punto hay que tener en cuenta que dichas obligaciones estarán directamente relacionadas con el tratamiento de los datos personales, de este modo seremos responsables del tratamiento de los mismos y sobre todo del cumplimiento de las medidas de seguridad que deben cumplirse en concordancia con la legislación y jurisdicción aplicables. En caso contrario, podemos estar expuesto a una sanción por parte del órgano competente de nuestro país.

3. Por último y no por ello menos importante tenemos que cumplir y respetar la propiedad intelectual e industrial (marcas, logos y similares). Es vital ser conocedores de las diferencias que puede haber dependiendo del país cuando se habla de propiedad intelectual. Cuando para nuestro dominio utilizamos el nombre de una marca notoria o registrada y usada por otra persona o empresa podrían solicitarnos dejar de usarlo por estar beneficiándote de su marca efectivamente registrada. La repercusión una vez más nos lleva a temer por consecuencias no solo profesionales y económicas sino también podríamos enfrentarnos a problemas legales, además de perder nuestro dominio y el uso de nuestra web o blog.

* Borja Medín es abogado de la Universidad de A Coruna en España, consultor en Themis Estudio Legal, colabora escribiendo para Law&Trends y se ha dedicado al desarrollo de estrategias de negocio de compañías de todos los sectores, especialmente en las de ámbito jurídico y tecnologías de la información.

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