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Columnas Opinión

Alemania: no ignores las diferencias culturales

“Es importante advertir que el alemán es muy directo para decir las cosas, sobre todo para hacer críticas y juicios negativos. Sus críticas suenan devastadoras para nosotros”

27 Marzo, 2016 Comparte en:
Mónica Moreno

Luego de haber hecho un LL.M. en Alemania, haber revalidado mi título de abogado acá, haber vivido y trabajado durante ya casi 10 años, puedo dar fe, no sólo de las importantes diferencias entre ambos sistemas jurídicos, sino que también de múltiples diferencias culturales y sociales entre ambos países.

En los negocios jurídicos internacionales, estas diferencias salen del simple ámbito de lo anecdótico, y asumen un rol protagónico. Lamentablemente no siempre se observa o se concientiza ese rol protagónico de las diferencias culturales. Muchas veces el ignorar las diferencias interculturales entre ambos países puede ser la causa del fracaso de importantes negocios.

Primero que todo el idioma: si bien es cierto que en Alemania se suele hablar el inglés con fluidez, muchos clientes y empresarios prefieren abiertamente que las negociaciones sean llevadas en alemán y valorizan enormemente que el abogado extranjero les hable en su idioma.

En este sentido, el haber cursado un LL.M. en Alemania, en idioma alemán, (porque los hay también en inglés) es altamente recomendable para quien quiera ejercer la profesión en Alemania.

Es importante advertir, para no generar falsas expectativas, que el LL.M. no lo convierte a uno en experto en derecho alemán, pero al menos permite manejar el lenguaje, entender las estructuras y principios del sistema jurídico, lo que te permite hablar al colega alemán de igual a igual.

Sobre las diferencias culturales y de trato entre alemanes y chilenos se podría escribir mucho. Por ejemplo, es importante advertir que el alemán es muy directo para decir las cosas, sobre todo para hacer críticas y juicios negativos. Sus críticas suenan devastadoras para nosotros que estamos acostumbrados a un trato más meloso en lo formal. Las personas de habla inglesa sufren aún más por esa causa.

Pero la crítica de un alemán raramente es personal, sino que suele referirse a hechos o conductas objetivas. Eso es importante de recordar para mantener la moral en alto.

El alemán no es una persona espontánea, ni le agradan las improvisaciones, todo debe estar detalladamente planificado con antelación. Y esto se aplica no sólo a nivel profesional, sino que en todo ámbito de la vida. Toda conversación por simple que parezca, debe estar agendada con una cita previa. Incluso para tomar un café o participar en un evento social, no es raro que se agende a veces con un mes o más de anticipación.

Un detalle gastronómico no menor… la cerveza es siempre adecuada, en cualquier comida o reunión, incluso en situaciones formales como un almuerzo con un cliente. En Chile, la cerveza todavía se asocia al asado o al carrete juvenil, pero no nos pediríamos una cerveza en un evento social elegante. En Alemania es común ver a los más conspicuos comensales, en un evento de gala de la filarmónica por ejemplo, bebiendo una elegante copa de cerveza y vistiendo de etiqueta.

* Mónica Moreno es abogada de la Universidad de Chile, estudió un LL.M en la Universität Postdam y es Chilenische Rechtsanwältin aceptada por el Colegio de Abogados de Berlín. Hace 8 años vive y trabaja en en esa ciudad alemana. www.saldias-moreno.de

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