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Gerencias Legales y Fiscalías

En Australia, las mujeres están logrando un mayor éxito como abogadas in-house

Las mujeres están logrando un mayor éxito en el mundo corporativo como abogadas internas, en un trabajo que suele ser más flexible y gratificante que el realizado en un despacho, pero donde también se cae en excesos en la carga de trabajo.

21 Junio, 2016 Comparte en:
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abogadasSofía Martin | idealisLex

 
De acuerdo, al sitio web australiano Financal Times, donde Marianna Papadakis escribió hace dos semanas sobre mujeres abogadas, se publicó un estudio de diversidad en los altos cargos para abogados en las compañías top 100 Australian Securities Exchange. ¿El resultado? había 62 empleados legales que eran hombres y sólo 38 mujeres.
 
La paridad de género en la parte superior de las empresas está aumentando, mientras que el crecimiento de mujeres en los estudios de abogados se ha estancado en un 24%.
 
Además, Conrad Liveris, especialista en temas de diversidad de la fuerza laboral y quien estuvo a cargo de la investigación, explicó que las funciones del asesor general de la empresa se han vuelto cada vez más importantes para los directorios, en particular en la prestación de asesoramiento estratégico, más allá de velar por evitar o mitigar los problemas de eventuales incumplimientos.

Mucho más flexible

“En el juego de roles, las mujeres pueden proporcionar un mejor camino hacia el liderazgo en las empresas que en la práctica privada”, dice Liveris. “A pesar de una presencia excesivamente masculina en la profesión jurídica, en el Poder Judicial y como socios de los estudios jurídicos, en la empresa privada vale el riesgo para una mujer ya que allí puede llegar a influenciar”, opina Papadakis.
 
Entre las máximas triunfadoras femeninas de Australia como abogadas in-house están Betty Ivanoff, asesora general de GrainCorp -y quien está a punto de tomar una nueva posición como asesora general del grupo Coca-Cola Amatil-, y Rachel Scanlon, directora y asesora legal en Magellan Financial Group.
 
Ambas mujeres comenzaron sus carreras en firmas de abogados y luego se cambiaron al área corporativa.
 
“Los roles de un abogado in-house pueden ser mucho más flexibles y a menudo atraen a las mujeres, ya que en general sus tareas son más prácticas que las que pueden ver en una firma de abogados, lo que significa que podemos obtener oportunidades de brillar y hacer un impacto mucho más temprano en nuestra carrera que si comenzamos en las filas en un bufete de abogados”, dice Ivanoff.
 
“Este trabajo me ha dado experiencia en la línea frontal de la máquina corporativa, que no necesariamente se obtiene como un abogado de práctica privada. Esto significa que cuando entro a una reunión, lo hago como miembro de la comunidad de negocios y estoy contribuyendo a través de diferentes espectros en muchos niveles. No sólo aporto el valor que entrega un asesor jurídico que únicamente se plantea la cuestión legal”, agrega.

La banca de inversión

Rachel Scanlon también comenzó su vida laboral en una gran firma antes de pasar a su carrera como abogado interno. Partió trabajando en firmas de la banca de inversión como Goldman Sachs, Merrill Lynch y Westpac, en Tokio, Londres y Sydney, antes de que asumir su actual cargo.
 
“Se hizo evidente para mí que en el modelo de negocio de los bufetes de abogados de cobro por hora, dos personas que son igual de buenas, son juzgadas por el número de horas que facturan, lo que es más difícil lograr para algunas mujeres en determinados momentos”, dice Scanlon.
Como abogada in house, se puede utilizar estratégicamente el tiempo de la mejor manera, por lo que incluso si no puedes trabajar más horas, se puede lograr el éxito, añade: “El trabajo in-house pueden ser tan exigente como la práctica privada, pero es más amplio y diferente en el conjunto de habilidades que se requieren”.
 
Ese conjunto de habilidades serían únicas en las mujeres y muy valoradas en el mundo empresarial, pero en algunas empresas la flexibilidad habría sido compensada con desequilibrios en términos de carga de trabajo y tiempo: “Algunas mujeres van demasiado lejos y no establecen los límites adecuados”, analiza, pero matiza diciendo que las mujeres han ido mejorando en la gestión de su tiempo y la “autopromoción”.
 
 
*Lee el artículo original aquí.

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