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Estudios Jurídicos

Nueva tendencia en EE.UU.: contratan a profesionales no abogados para servicios de nicho

Las oficinas están contratando cada vez con más frecuencia a especialistas para trámites en marcas, búsquedas en patentes y derechos de autor, arquitectos para temas inmobiliarios y de bienes raíces, o expertos para hacer lobby en alguna materia. Aparte del conocimiento, el beneficio para las oficinas es que los honorarios serían más bajos que los de los abogados.

13 Octubre, 2016 Comparte en:
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nueva tendenciaPixabay

Las firmas están constantemente buscando formas de destacar, proporcionar servicios únicos y dar un valor agregado, incluso si eso requiere una inversión a largo plazo. Para algunas, eso significa traer calificados profesionales de otras áreas a la industria.

Estos han sido durante mucho tiempo un accesorio estándar en ciertas áreas de la práctica, tales como la obtención de patentes, científicos en las prácticas de propiedad intelectual y los grupos de lobby en relaciones gubernamentales. Pero cada vez más firmas están expandiendo ese concepto para prestarle servicios a los clientes de forma especializada, sostiene un artículo escrito por Lizzy McLellan para The Legal Intelligencer, con el agregado de que es muy factible que se reduzcan los gastos de litigación.

Por ejemplo, en Saxton & Stump, un estudio boutique enfocado en asesorías y temas jurídicos relativos a la salud, en Pensilvania, trabajan con médicos, enfermeras y otros consultores con experiencia en esta industria. James W. Saxton, CEO de la firma, se refirió a ellos como “expertos en el tema.”

“Cuando se pone a estos expertos en una misma sala con nuestros abogados… acabas de crear un mejor resultado, un producto mejor,” afirma Saxton.

Otro ejemplo: esa oficina recientemente contrató a un psicólogo que trabajó con la firma para desarrollar una herramienta para detectar el agotamiento de los médicos. El psicólogo también ayudó a desarrollar una evaluación de estrés relacionado con litigios contra los médicos. Saxton dijo que los hace mejores testigos.

David Kleppinger, presidente de McNees Wallace & Nurick, dijo que su despacho ha utilizado a profesionales no abogados en una variedad de temas: además de las funciones tradicionales de asistente o procurador y de agente de patentes, la firma cuenta con especialistas en planificación de uso del suelo en temas de bienes raíces y con ingenieros en el área de energía.

El mercado ofrece todavía más ejemplos de profesionales altamente capacitados en bufetes de abogados. Por ejemplo, Goulston & Storrs tiene un historiador de arquitectura, Anne H. Adams, en su grupo de bienes raíces en Washington DC, que trabaja en temas de preservación histórica. El sitio web de la empresa establece claramente que Adams no es abogado.

Susan Saltonstall Duncan, fundadora de Rainmaking Oasis, dice: “Los abogados no siempre son buenos para lo que tiene que ver con los negocios en una transacción”. Por otra parte, afirma que la mezcla de profesionales no es fácil en todos los casos: “El ambiente de un estudio jurídico no es agradable para todo el mundo, y muchos profesionales no están acostumbrados a facturar cada hora de trabajo del modo en que los abogados lo hacen. Además, prosigue, gente con doctorados y otros con preparación académica de alto nivel pueden sentirse insatisfechos con el hecho de no recibir parte de las utilidades que ayudan a generar, así como con la sensación de que no controlan sus destinos”.

* Lee aquí el artículo original en inglés, escrito por Lizzy McLellan (lmclellan@alm.com @LizzyMcLellTLI) en The Legal Intelligencer.

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