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Estudios Jurídicos

Las mejores oficinas de Colombia

La revista Dinero publicó un extenso reportaje sobre el mercado legal de los estudios jurídicos colombianos, cómo es su composición, qué alianzas internacionales han generado y cuál es su facturación. Lee un extracto aquí.

3 Agosto, 2016 Comparte en:
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Hace dos semanas la revista Dinero publicó un artículo en que analizaba el mercado de las firmas de abogados de Colombia.
 
“Los profesionales que manejaban todo tipo de asuntos le dan paso a una nueva manera de concebir el Derecho, en el que se considera que en la especialización está el éxito profesional y que ve en las alianzas una fuente importante para el crecimiento organizacional”, se lee al principio del reportaje, que se titula “Los reyes del derecho en Colombia 2016“.
 
De acuerdo a un sondeo realizado por Dinero a más de 100 oficinas, la muestra abarcó algo más de 2.000 abogados, donde hay un promedio de cuatro socios por despacho.
 
Asimismo, los ingresos actuales de la muestra de firmas estudiadas se acercan a los US$224 millones ($700.000 millones moneda local) y para este año la expectativa es que aumenten en un promedio de 30%, “a pesar de la desaceleración de la economía, pero no del oficio legal, que está más activo que nunca: están disparadas áreas como fusiones y adquisiciones”.

Las alianzas

En un mercado dominado en 90,29% por las firmas nacionales, otro fenómeno que aborda el reportaje es el desembarco de gigantes internacionales en Colombia. Los grandes estudios jurídicos habrían comenzado a “dejarse seducir” por los extranjeros, buscando una mayor competitividad e incursión en nuevos mercados.
 
Baker & McKenzie —60 años en América Latina—fue el primero en llegar al país y hoy tiene ingresos por US$21.760.000 ($67.937 millones de pesos colombianos), 16 áreas de práctica, 75 asociados y 10 socios.
 
Por otra parte, el recién nombrado Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, había cerrado una alianza entre su oficina y DLA Piper, una de las firmas más grandes del mundo, en un esquema del negocio que no fue calificado ni de alianza ni de fusión, sino de asociación.
 
Otro ejemplo es Cárdenas & Cárdenas, que hace pocos meses hizo oficial su integración con Dentons.
 
El artículo también menciona a Prietocarrizosa, que se convirtió en firma regional tras su fusión con los estudios de Philippi Yrarrázabal Pulido & Bruner, de Chile; Ferrero Abogados y Delmar Ugarte, de Perú, y Uría & Menéndez de España y Portugal, operación que dio lugar a Philippi Prietocarrizosa Ferrero DU & Uría.
 
Lee la publicación original completa aquí.
 

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