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Estudios Jurídicos

Abogados de etnias originarias en Canadá cambian su realidad

La tesis del artículo es que el sistema de justicia no es proclive a la cultura de los pueblos indígenas canadienses, pero los abogados de raíces aborígenes están trabajando para mejorar las cosas.

8 Agosto, 2016 Comparte en:
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En el sitio canadiense Precedent Magazine encontramos un interesante artículo de cómo trabajan los “abogados aborígenes” en Canadá. Aquí, hablan tres de ellos.
 
Holmes Skinners ayuda a los criminales: los condenados por asesinato, robo y todo lo que está entre medio. Pero esa no es toda la historia. Cada una de las personas que ayuda son aborígenes canadienses. Algunos de ellos sufrieron en las Indian Residential Schools (escuelas que recibían a niños que eran separados de sus familias para insertarlos dentro de la cultura canadiense), muchos son hijos o nietos de los sobrevivientes, criados por padres que crecieron bajo el abuso. Y cada uno se enfrenta a una pena en prisión. Pero antes de que el juez dé su veredicto, los infractores tienen la oportunidad de contar su historia de vida. Esto, porque sus abogados defensores han pedido al Aboriginal Legal Services of Toronto, entrevistarlos para documentar su pasado.
 
Aquí es donde Holmes Skinner entra en escena. Ella organiza y edita a 13 escritores que trabajan para plasmar estas historias en papel, para ayudar a los jueces a considerar la discriminación sintética que han vivido estas personas antes de dictar sus sentencias. “Nuestro trabajo es educar a la corte sobre las injusticias que los pueblos aborígenes han enfrentado durante tanto tiempo”, dice la abogada. Los informes consisten en aproximadamente 25 páginas y su redacción puede tomar hasta 100 horas. No contienen análisis jurídico; los autores registran simplemente lo que escuchan.
 
Fallon Melander, abogada aborigen de Legal Aid Ontario, siempre llevó un sentimiento de vergüenza mientras crecía, porque siempre fue objeto de burlas por ser aborigen. No quería ser aborigen, pero mientras más leía sobre las Indian Residential Schools de los años 60 y los traumas intergeneracionales que provocaron, los asuntos aborígenes se convirtieron en su pasión. Tratando de sanar las heridas históricas fue lo que la llevó a la escuela de Derecho. Luego de trabajar en un estudio de abogados, tuvo la oportunidad de llegar al Legal Aid Ontario, donde ahora trabaja con un profundo deseo de poder hacer la diferencia y que asuntos como los que ocurrieron en el pasado, simplemente no pueden volver ocurrir. “Esto no puede suceder en el futuro”, dice Fallon.
 
Jeremiah Raining Bird tiene 31 años y es asociado en la firma Olthuis Kleer Townshend LLP, un estudio que trabaja con pueblos aborígenes. Pero su historia no partió allí. Cuando salió de la escuela de derecho, consiguió un empleo en Lenczner Slaght Royce Smith LLP Griffin, la firma donde se encuentran los mejores litigantes del país. Pero, “yo no estaba contento en lo absoluto”, dice Raining Bird. Quiso encontrar un trabajo que lo hiciera sentir satisfacción, y allí es cuando vio el aviso en Olthuis Kleer Townshend LLP. Además de su impresionante CV otro punto importante fue el hecho de que fuese aborigen. “Cuando nuestros clientes, que son sólo aborígenes, ven que su abogado es de su misma raza instantáneamente confían y están a gusto”, dice Jhon Olthuis, socio fundador de la firma, y que también trabaja a pro bono.
 
 
*El artículo original fue publicado bajo el título “How Aboriginal lawyers are fixing the mess Canada made”. Léelo completo en inglés aquí.
 

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