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Estudios Jurídicos Oficinas

“Estudios de Abogados: Realidad y Proyección en el Mercado Nacional e Internacional”

El Mercurio Legal indagó sobre el potencial de las oficinas de abogados en un seminario al que asistieron el Decano de Derecho de la UDP, Juan Enrique Vargas, y los destacados abogados Fernando Barros y Mario Galindo. También expuso Felipe Lavín, socio de Idealis Legal Recruitment.

28 Octubre, 2014 Comparte en:
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El Mercurio Legal organizó el seminario “Estudios de Abogados: Realidad y Proyección en el Mercado Nacional e Internacional”, que se realizó en las oficinas del Club de Lectores de El Mercurio, el que contó con la ponencia principal del Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales, Juan Enrique Vargas, acerca de la Investigación sobre firmas de abogados en Chile, elaborada por la UDP para la U de Stanford. Además, expusieron los destacados abogados Fernando Barros y Mario Galindo, y Felipe Lavín, socio de Idealis Legal Recruitment.

Aquí les resumimos la presentación hecha por nuestro Director Ejecutivo.

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En una encuesta realizada por Idealis más de la mitad de los abogados eligió entrar a un estudio jurídico con la finalidad de aprender.

Para efectos de esta presentación, dividimos a los estudios jurídicos en tres grupos:
Estudio jurídico grandes: aquellos con 60 o más abogados. Es común que dentro de los estudios grandes existan algunas áreas que podrían ser considerada boutique.
Estudios jurídicos boutique: aquellos donde al menos uno de los socios es en sí mismo una marca consolidada en cierta área del derecho, por ejemplo litigios, derecho ambiental, tributario, laboral, etc. Para estos efectos, nos referimos a estudios con un pocos Abogados, pero que se destacan especialmente en 1 área.
Estudios pequeños: aquellos con 15 o menos abogados.
Excluimos del análisis a los estudios medianos, por cuanto muchos de ellos se esfuerzan por asemejarse a los estudios grandes en cuanto su organización, remuneraciones, plan de carrera, áreas de especialidad, etc. Y muchos otros estudios medianos tienen los beneficios y dificultades que presentan los estudios pequeños.

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En la parte superior de la lámina está los aspectos que los asociados a ese tipo estudio consideran como positivo, en la inferior lo que consideran negativo.

Comentarios sobre algunos aspectos de la lámina:

Estudio jurídico grandes:
Con sueldos que llegan hasta $1 millón 600.000 líquidos para abogados que están recién comenzando, la remuneración es uno de los aspectos más positivos en este tipo de oficinas.
Se consideran una buena escuela, porque permite acceso a clientes sofisticados, muchos de ellos internacionales, y que permiten mejorar el nivel de inglés del abogado asociado.
Dentro los aspectos negativos, es recurrente que los asociados a este tipo de estudios considere que su jornada laboral es demasiado intensa. Sin embargo, esto ayuda a que el abogado acumule una gran cantidad de horas de vuelo, y pueda profundizar sus conocimientos jurídicos, aprender una metodología, en definitiva formarse como un buen abogado.
Exposición tardía se refiere al acceso directo al cliente y sus asuntos. Cuando la estructura es más grande, el abogado debe comenzar desde abajo, ir ganando poco a poco acceso a comunicarse con el cliente. Y demorará tiempo antes de que pueda asumir responsabilidades que en un estudio con un equipo más pequeño habría recibido antes.
El up or out se refiere a los abogados que ya no fueron llamados para ser socios y les conviene, o les piden directamente que se busquen otro empleo.
La alta rotación no es un patrimonio de los estudios grandes, pero una oficina donde hay más de 100 abogados se renueva 10% de esa planta al año, da la impresión que hay mucho movimiento. Hemos detectado que los estudios que tienen más alta rotación son muchas veces estudios medianos con malas políticas de recursos humanos.
Un último aspecto negativo que queremos comentar es que el abogado oficina grande termina siendo un especialista en un solo área del derecho, perdiendo la oportunidad de tener una práctica general. Para las oficinas es difícil rotar a sus abogados por las distintas áreas. Implica un costo, pero es una excelente herramienta de fidelización de los abogados talentosos.

Estudio boutique:

Uno de los aspectos fundamentales en la percepción que tienen estos abogados es estar trabajando con los mejores o el mejor en cierta área del derecho.
Esto tiene una contraparte negativa: el cabo de los años seguirás siendo el equipo de soporte de un abogado famoso, y difícilmente podrá tener la exposición cuesta en primera línea. Ello porque los clientes pagan, y pagan caro, por contar con el servicio de ese abogado que es el que hace que la oficina sea propiamente una boutique. El cliente quiere que es abogado famoso sea y que se haga cargo de su asunto personalmente.

El sueldo en los estudios boutique no es necesariamente competitivo al comienzo de la carrera. Ello porque el gancho principal para atraer a los abogados más competitivos es lo ya señalado: la oportunidad de trabajar con un abogado muy destacado. Sin embargo, luego del tercer o cuarto año, estas oficinas se ponen al día con los sueldos, de modo que estos sean tan altos como los los estudios grandes y en algunos casos llegarán a superarlos ampliamente.

Estudios pequeños:

Los aspectos positivos tienen que ver con la oportunidad de ejercer, en muchos casos, una práctica general. Al ser equipos más pequeños es posible que se produzca el efecto “circo pobre”: teniendo que hacer de todo, y muchas veces logrando un acceso temprano al cliente y sus asuntos.

Los aspectos negativos de los estudios pequeños dicen relación con la fragilidad de su modelo. Si llega mucho trabajo, los pocos asociados verán que se le carga la mano con la nueva cantidad de trabajo, y el horario privilegiado, que muchas veces se le prometió, ya no se podrá cumplir. El ambiente protegido y cercano puede verse fácilmente invadido con la llegada de un nuevo socio que muchos casos puede ser un buen abogado pero su mal jefe. Y es raro que cuenten con políticas de recursos humanos, menos aún una persona a cargo del tema, que pueda morigerar los efectos perversos de lo antes señalado.

Con sueldos desde 250.000 líquidos, claramente la remuneración baja es un problema transversal en los estudios chicos.

 ¿Tienes comentarios o dudas? Te invitamos a dejar un comentario y participar del debate.

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