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Mercado Legal

Lucas Alley, traductor e intérprete: “Es muy rentable ser experto en una materia específica”.

El abogado estadounidense lleva 15 años en Chile trabajando “freelance” como traductor e intérprete jurídico, y asegura que hoy en día la especialización es vital para ser exitoso en este rubro.

11 Diciembre, 2018 Comparte en:
Álvaro Vergara

Lucas Alley vive hace 15 años en Chile. De nacionalidad estadounidense y de profesión abogado, el intérprete y traductor legal de 53 años cuenta que aprendió a hablar español en la escuela y que, luego de casarse con una chilena, decidió tomar un par de cursos de “Spanish” para entenderse bien con su esposa.

Una vez que egresó de la Escuela de Derecho de la Universidad de Columbia en 1994, trabajó 10 años como abogado litigante en Washington. Durante ese período, hizo unas cuantas traducciones que le ayudaron a pensar en el negocio de traducción e interpretación que comenzaría más tarde en Chile.

– ¿Cuál es la diferencia entre una traducción y una interpretación?

La traducción es lo escrito, y se puede desarrollar en cualquier momento, mientras que la interpretación es literal de lo que alguien está diciendo en el momento. Es verbal y debe hacerse simultáneamente con el que habla. Es “en vivo”.

– ¿Qué te gusta más, interpretar o traducir?

Interpretar, porque implica hablar, socializar y conocer a la gente. Aunque también me gusta mucho la traducción, que se hace en un ambiente más tranquilo, usualmente de noche. Hago una especie de rompecabezas de palabras.

– ¿A qué te refieres?

Eso es una traducción, un rompecabezas. Identifico primero los términos más complicados y luego elijo lo que yo veo dentro de una glosa, qué significa la palabra y qué conceptos son más importantes y adecuados al contrato, por ejemplo.

– ¿En qué áreas puede trabajar un traductor o un intérprete?

Necesitamos especializarnos. Un buen traductor sabe dónde encontrar un campo en el que tome el dominio de esa área, y la mía es más bien jurídico-legal, tanto en interpretación como en traducción. Veo todo lo que tiene que ver con contratos, transacciones de dinero y negociaciones que están tratando de cerrar conflictos que ya están a punto de irse a litigio. Me encanta, porque en algún momento fui abogado litigante, con jurado y todo.

– Y si se trata de otras áreas que no manejas lo suficiente, ¿cómo te las arreglas?

Si alguien necesita una combinación de idiomas en los que no soy experto, busco a algún profesional que los maneje. Tengo un portafolio de personas que me pueden hacer la traducción en áreas como minería, marítimo y forestal.

– Cuando te ha tocado estar presente para interpretar, por ejemplo en alguna charla, ¿qué técnicas usas para recordar lo que van diciendo y reproducirlo con exactitud?

Cuando hay suficiente información, pido a la persona que está hablando que se detenga por un ratito y voy explicando a los demás lo que está diciendo. Me tomo mi tiempo para hacer saber a la gente lo que quiere decir quien está exponiendo. Pero hay que tener súper buena memoria de corto plazo.

– En general, ¿cuánto te demoras en traducir un documento?

Depende de la extensión del documento. Podría decir que más o menos tardo, en promedio, 30 minutos por página. Depende de la extensión del documento, obviamente. Multiplica 30 minutos por 30 páginas y da una buena cantidad de horas. Y si el cliente necesita la traducción urgente, subcontrato a otros traductores para delegar trabajo y poder alcanzar a tener el documento listo a tiempo. Pero no me gusta tanto trabajar así, me cansa. Prefiero hacer las cosas con calma y asegurarme de que queden bien.

– Trabajas de forma independiente. ¿Es común que los traductores/intérpretes trabajen así?

Sí, la mayoría lo hace freelance. Hay un estilo de traductor que se dedica a trabajar en oficina, de planta, pero nunca me ha gustado. Es muy rentable ser experto en una materia específica. Se puede llegar a ganar entre 4 y 6 millones de pesos al mes aquí en Chile, y en EE.UU., tres veces eso.

 
*Lucas Alley es abogado, traductor e intérprete legal especializado en contratos y transacciones. A través de su empresa Chileglobal SpA ofrece servicios de traducción e interpretación en el área jurídica, comercial, ingenieril y médica.

 
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