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“Se acostumbra pregonar derechos para poder violar deberes”

Esta es uno de los aforismos que dejó el periodista y filósofo colombiano Nicolás Gómez Dávila. Lee aquí otros sobre Derecho, política, propiedad privada y más.

6 Agosto, 2015 Comparte en:
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“La plétora de leyes es indicio de que ya nadie sabe mandar con inteligencia. O de que nadie sabe ya obedecer con libertad”, es una de las frases acuñadas por Nicolás Gómez Dávila.
 
Hace una semana, Alejandro Ordóñez, Procurador General de la Nación de Colombia, mencionó a este pensador en una exposición sobre reforma constitucional en Santiago y a su frase “Cada mañana que me levanto y contemplo la corrupción de hoy, termino añorando la corrupción de ayer”.
 
Al buscar en Google a este periodista y filósofo colombiano, se puede encontrar que nació en 1913 y murió en 1994, y que fue famoso por resumir en “escolios” o aforismos su visión de distintos temas sociales.
 
Dentro de ellos se observan muchos de corte jurídico o que tocan al Derecho de alguna manera. De una nota publicada para el centenario del natalicio de Gómez Dávila en el sitio web del diario El Espectador, seleccionamos algunos para tu lectura.
 
Sobre las leyes:
– Reformar la sociedad por medio de leyes es el sueño del ciudadano incauto y el preámbulo discreto de toda tiranía. La ley es forma jurídica de la costumbre o atropello a la libertad.
 
– Los que propones abolir la alienación del hombre, cambiando la estructura jurídica de la economía, recuerdan al que resolvió el problema de su infortunio conyugal vendiendo el sofá del adulterio.
 
– Se acostumbra pregonar derechos para poder violar deberes.
 
Sobre la democracia:
– Al demócrata no le basta que respetemos lo que quiere hacer con su vida; exige además que respetemos lo que quiere hacer con la nuestra.
 
– Las decisiones despóticas del Estado moderno las toma finalmente un burócrata anónimo, subalterno, pusilánime, y probablemente cornudo.
 
– Habiendo promulgado el dogma de la inocencia original, la democracia concluye que el culpable del crimen no es el asesino envidioso, sino la víctima que despertó su envidia.
 
– El político necesita convencer al pueblo de que todos los problemas son “sociales”, para poder esclavizarlo.
 
– Mientras más grandes sean los problemas, mayor es el número de ineptos que la democracia llama a resolverlos.
 
– El historiador democrático enseña que el demócrata no mata sino porque sus víctimas lo obligan a matarlas.
 
– En el Estado moderno las clases con intereses opuestos no son tanto la burguesía y el proletariado como la clase que paga impuestos y la clase que vive de ellos.
 
– Revolución es el periodo durante el cual se estila llamar “idealistas” los actos que castiga todo código penal.
 
Sobre la propiedad:
– Cuando definen la propiedad como función social, la confiscación se avecina; cuando definen el trabajo como función social, la esclavitud se acerca.
 
– Cuando se deje de luchar por la posesión de la propiedad privada se luchará por el usufructo de la propiedad colectiva.
 
– El acto de despojar de sus bienes a un individuo se llama robo, cuando otro individuo lo despoja. Y justicia social, cuando una colectividad entera lo roba.
 
Y aquí algunas críticas a los medios:
– La importancia de un acontecimiento es inversamente proporcional al espacio que le dedican los periódicos.
 
– En un siglo donde los medios de publicidad divulgan infinitas tonterías, el hombre culto no se define por lo que sabe sino por lo que ignora.
 
– Los medios actuales de comunicación le permiten al ciudadano moderno enterarse de todo sin entender nada.
 

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