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Mercado Legal

Qué puede aprender un abogado en Silicon Valley

Es caro, pero la experiencia puede ser muy enriquecedora para un abogado que quiera dedicarse a la tecnología o a las startups. Martí Manent, director del programa Legal Bridge to Silicon Valley, del IE Law School, entrega algunas claves.

26 Abril, 2016 Comparte en:
Camila Pantoja

 

Silicon ValleyPixabay
Mucho se escucha de startups, de Google, de Mark Zuckerberg, de Airbnb, de Uber y de cientos de compañías como Oracle o HP que crecen exponencialmente. Hay lugares de ensueño para cierto tipos de personas, con ciertos intereses, gustos o ambiciones, que han crecido en nuestro imaginario colectivo como panaceas de las tecnología. Silicon Valley es uno de esos lugares donde cientos de profesionales añoran llegar para ver, compartir, explorar y poder dar finalmente con el negocio exacto que han imaginado.
 
Esta zona aloja muchas de las empresas más importantes de tecnología del mundo, aparte de ser la sede de cientos de pequeñas empresas en formación o startups que están desarrollando negocios de alta tecnología y que posiblemente lleguen a ser conocidas a nivel internacional.
 
¿Qué podría aprender un abogado en este contexto? En un entorno rico en profesionales, en ideas y en tecnología, tiene muchísimo que aprender. Principalmente a la hora de tomar en consideración qué otras áreas se pueden desarrollar complementariamente al ámbito legal.
 
Martí Manent es el director del programa Legal Bridge to Silicon Valley, del IE Law School, que es principalmente un programa creado para que abogados vayan por una semana a Silicon Valley a vivir la experiencia y empaparse de nuevas ideas y proyectos, además de conseguir una serie de reuniones que podrían acelerar bastante un proceso si es que se tiene ya una idea en mente. Unos de los hallazgos más importantes que se han rescatado de estos viajes y que se encuentran en la columna de Manent: “¿Cómo trabajan los abogados de Google, Facebook y Airbnb?” son dos ideas fundamentales:
 
Los abogados de las empresas más importantes del mundo como Google, Facebook o Airbnb están orientados derechamente a desarrollar el negocio e incluso a gestionar procesos, lo que puede verse reflejado en la explotación de licencias o patentes.
 
Los abogados no solo tienen conocimientos de su área en particular, sino que muchas veces han estudiado informática o ingeniería e incluso tienen formación en programación, ventas y negocios.
 
¿Quién pensaría que un abogado necesitaría aprender Java? Pues tal como lo plantea Manent, los abogados con conocimientos en ingeniería o programación han podido alcanzar un nuevo nivel de interés dentro de grandes empresas, logrando roles más protagónicos en áreas no necesariamente del ámbito legal.
 
En esta misma línea, Manent da cuenta de la importancia de la tecnología en una empresa, señalando que hay procesos que actualmente puede dejar de ser realizados por abogados y que los puede hacer un computador correctamente programado. Aquí, tres puntos más destacables para ahorrar dinero y tiempo.
 
Es necesario automatizar proyectos. “Cada vez hay más procesos automatizados que están sustituyendo el trabajo de abogados por programas o robots, llamados en el sector “bots”. Asimismo, los sistemas ya están preparados para decidir dónde y en qué juzgado presentar distintas demandas haciendo que el proceso sea más efectivo.
Las grandes empresas no tienen abogados internos, sino que utilizan despachos externos (según Manent). Esto puede ser favorable para conseguir a un abogado especializado para cada caso (en opinión de Manent).
Si es necesaria la utilización de “commodities” es preferible que los ofrezca una filial low ocst. La mayoría de los grandes despachos tienen una filial para prestar servicios low cost y utilizarlo como generadora de “leads”.
 
El programa Legal Bridge to Silicon Valley está actualmente en proceso de selección para su próximo viaje que se realizará desde el 16 hasta el 20 de mayo. Si bien el precio no es muy accesible —ronda cerca de los 6.000 euros—, el programa cuenta con un sistema de crédito y becas destinado a los mejores candidatos basado en sus méritos y sus necesidades económicas.
 
Uno de los objetivos de este programa es que logres diferenciar de forma clara la diferencias entre las necesidades legales de las grandes y pequeñas compañías o firmas; los derechos de propiedad intelectual en startups tecnológicas, e incluso a manejar el talento de los involucrados en el proyecto para su final desarrollo.
 
Si te das una vuelta por Silicon Valley, dicen los entendidos, te darás cuenta de que tu área de conocimiento debe expandirse para poder compenetrar y aportar de una forma mucho más rica a la empresa o el negocio en el que participas: debes ser dinámico y versátil en tus conocimientos.
 
Además de regresar lleno de ideas innovadoras y creativas, tal vuelvas aprendiendo a programar Java. ¿Te lo imaginas?
 

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