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Mercado Legal

No sabemos lo que no sabemos, el efecto Dunning-Kruger

Según abogados estadounidenses, a los abogados les cuesta asumir cuando no saben y piensan que son más listos de lo que realmente son. Esto se podría deber a un fenómeno investigado por dos psicólogos que proponen que la incompetencia les roba a las personas la capacidad metacognitiva de darse cuenta y así, trabajarlo y mejorarlo.

5 Junio, 2018 Comparte en:
Javiera Bianchi

¿Alguna vez has oído hablar del efecto Dunning-Kruger? pregunta Jill Switzer en Abovethelaw.com, en una columna titulada “Por qué algunos abogados deben admitir que son incompetentes”.

La autora (oldladylawyer@gmail.com), miembro activo del Colegio de Abogados de California por más de 40 años, dice reconocer que ella no había oído nada al respecto —y que no tiene problemas en asumirlo—, a diferencia de personas que piensan que lo saben todo “y al abrir la boca se hace notorio que no es así”, lo que ocurriría con alta frecuencia en los abogados.

El efecto Dunning-Kruger postula que cuando las personas piensan que son altamente competentes, son todo lo contrario. En otras palabras, la gente no tiene idea de su propia incompetencia y esto se debería a una forma de sesgo cognitivo.

Dice que esto sucede porque a los abogados no les dicen cuando tienen un rendimiento inferior a lo esperable. La retroalimentación es esencial para una evaluación precisa de las habilidades o la falta de ellas y las evaluaciones anuales de desempeño no son suficientes.

Parafraseando a Confucio, Switzer dice que la tarea difícil es saber lo que no sabemos.

El comentario 8 al modelo ABA de la regla 1.1 discute la necesidad de que los abogados “… estén al tanto de los cambios en la ley y su práctica, incluidos los beneficios y riesgos asociados con la tecnología pertinente”. ¿Está en juego el efecto Dunning-Kruger en lo referido a las competencias de los abogados en el uso de la tecnología? La autora de la columna explica lo fundamental que es para los profesionales conocer y entender la tecnología, especialmente en litigios, y que muchas firmas están muy por debajo de la curva en este ítem. “¿Saben lo suficiente como para saber que no saben lo suficiente?”, pregunta.

“No sabemos lo que no sabemos […] y como no lo sabemos, no sabemos cómo corregir nuestra ignorancia a menos que alguien nos lo indique”, dice. Pero, aparentemente ahí estaría el problema: pocas personas responden bien a las críticas. Explica que cuando la actitud defensiva aparece, las personas se vuelven más atrincherados en la ignorancia, por lo que ni siquiera pueden reconocer los límites de su propio conocimiento.

El efecto Dunning-Kruger no se trata de inteligencia, sino de cómo los abogados no entienden los límites de lo que saben. Por mucho que un abogado esté muy seguro de predecir una victoria en juicio, la verdad es que las pruebas o la constatación de hechos se la podrían arrebatar, explica.

Según la abogada, todos piensan que son más inteligentes y hábiles de lo que realmente son: la ignorancia genera confianza. Y esa confianza, que puede provenir de errores en la información, llevaría a caer en negligencias.

Bryan Garner, abogado que también ha analizado el efecto Dunning-Kruger, dice que al observar el fenómeno en la escritura legal, éste se presenta mucho más entre los profesionales nuevos que en los experimentados.

Por su parte, Switzer opina que la subsistencia de un abogado depende de su experiencia en un campo u otro, por lo que le produce desconcierto los abogados que dicen que pueden hacerlo todo y actúan como si fueran “maestros del universo legal”.

“No somos tan listos como creemos que somos, no podemos predecir con éxito cómo se desarrollará nuestro caso, y así sucesivamente. No somos todo lo que creemos que somos, y tal vez asumirlo sería bueno tanto para la profesión como para nosotros mismos”, finaliza.

El efecto Dunning-Kruger

Los psicólogos David Dunning y Justin Kruger comenzaron a analizar, a partir de un robo fallido a un banco, cómo la falta de conocimiento sobre un tema específico lleva al individuo a sobreestimar su conocimiento sobre el mismo.

Se realizaron cuatro estudios distintos con estudiantes de psicología de la Universidad de Cornell. Se le preguntaba a cada estudiante cómo estimaba su competencia en los temas de humor, gramática y razonamiento lógico. Luego, se les sometía a un test para poner a prueba su competencia real. Así pudieron comparar los resultados de las dos pruebas para ver si había algún tipo de correlación. Y, efectivamente, la había.

Los investigadores se dieron cuenta de que mientras más incompetente era la persona estudiada, menos notaba su incompetencia, y que mientras más competente era, más subvaloraba su competencia.

El fenómeno sucedería porque las personas que no están capacitadas sufren una doble carga: no solo llegan a conclusiones erróneas y hacen desafortunadas elecciones, sino que su incompetencia les roba la capacidad metacognitiva de darse cuenta de ello.

Finalmente, Dunning y Kruger publicaron en 1999 sus conclusiones en el paper “Unskilled and Unaware of It: How Difficulties in Recognizing One’s Own Incompetence Lead to Inflated Self-Assessments”.

Revisa este video explicativo:

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