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Mercado Legal

Abogados anglosajones se entrenan en técnicas de meditación

Pensar, juzgar y actuar se contraponen a la calma que requiere un profesional para poner en descanso la mente. Estar en el momento presente y controlar las emociones son logros de la meditación mindfulness, que, por ejemplo, ayudan a que el abogado atienda bien a un cliente y no se disperse en todo el resto de sus deberes y preocupaciones.

5 Enero, 2017 Comparte en:
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mindfulnessMakunin, Pixabay
Pierina Cavalli

“Abogados y estudiantes de Derecho de varias partes de Estados Unidos se están reuniendo en espacios tenuemente iluminados, sentados en sillas o en cojines esparcidos por el suelo con sus ojos cerrados, y mirándose internamente a ellos mismos. Ellos observan su respiración, sus sensaciones corporales, sus emociones, y sus pensamientos. Ellos aprenden a conocer cómo funcionan sus mentes. Ellos están haciendo meditación mindfulness, un método que no juzga, desarrollado por Buda hace 2.500 años y se centra en desarrollar la atención momento a momento. Y algunas veces ellos obtienen créditos para un grado de Derecho o requerimientos para continuar una educación legal”.

Así comienza el texto de Leonard L. Riskin, J.D, de la Universidad de Nueva York y profesor de la Universidad de Florida, experto en temas de negociación, mediación y procesos de resolución de conflictos. Además es director del Initiative on Mindfulness in Law and Dispute Resolution de la misma universidad. El texto, titulado “The Cotemplative Lawyer: On the Potencial Contributions of Mindfulness Meditation to Law Students, Lawyers and their Clients” fue publicado en la revista Harvard Negotiation Law Review, volumen 7 (haga click aquí para acceder al paper completo).

En él, Riskin plantea que aunque parezca incongruente, abogados que en su trabajo profesional se enfocan en lo externo, deben comprometerse con una práctica que se enfoca en lo interno y que no se basa en el pensar, en el juzgar ni en el actuar.

Fueron 70 los abogados de la oficina Hale and Dorr LLp de Boston quienes participaron en un extenso entrenamiento en este método. Estudiantes de Derecho de las universidades de Yale y Columbia han acudido a retiros de meditación diseñados para ellos, y alumnos de otras 7 escuelas de Derecho (Denver, Hastings, Miami, Missouri-Columbia, North Carolina, Stanford y Suffolk) han tenido instrucción de meditación mindfulness en sus campus, a veces como parte de un curso de Derecho.

Por eso, una vez al mes, la Escuela de Derecho de la Universidad de Georgetown hace un retiro de meditación, que dura todo el día especialmente confeccionado para abogados, estudiantes de Derecho y profesionales del mundo legal.

La actividad está a cargo del profesor de meditación Pat Coffey, quien practica la técnica hace 40 años y lleva 20 años enseñando en Estados Unidos y en el extranjero. La práctica es adecuada tanto para quienes no han meditado como para quienes tienen una práctica establecida. En el retiro puedn explorar nuevas técnicas que tienen el potencial de despertar en cada uno la capacidad de lograr una calma profunda, estar enfocados, permanecer creativos, ser compasivos y sentir alegría.

¿Por qué, para qué?

El mindfulness alivia el estrés a través de mejorar la concentración y ayuda a estar consciente de sí mismo. A pesar de que la meditación mindfulness tiene varios usos, Riskin quiso enfocarse en cómo ayudar a estudiantes de Derecho y abogados que tienen que enfrentar dos problemas mayores: los altos niveles de infelicidad, estrés y depresión. El segundo es “la tendencia de algunos abogados de perder la oportunidad de proveer el servicio más apropiado para sus clientes”.

Asegura que estos problemas pueden tener diversas causas, pero todos tienen la misma raíz: una programación cerebral adversa, que es la forma de pensar que tiene la mayoría de los abogados, debido a la educación estructurada que han tenido.

A pesar de que esta programación tiene fortalezas, también tiene inconvenientes. Los abogados tienden al comportamiento egocéntrico, conflictos excesivos, y una falta de balance en lo que es la vida profesional y personal, lo que frecuentemente lleva a niveles de estrés no saludables, sentimientos de aislamiento, vacío y falta de significado. E incluso a brindar servicios inadecuados.

José Antonio Cousiño, psicólogo de la UC, con licenciatura en Filosofía y con un Máster en Ciencias en Psicología Positiva Aplicada en la University of East London, Inglaterra, es consultor, terapeuta y coach de mindfulness, ha tenido mucho contacto con el mundo jurídico y considera que el trabajo que realizan los abogados es uno de los más estresantes. Si bien el estrés tiene beneficios, explica, como el de focalizar y activar, si se encuentra de forma permanente en el cuerpo trae consecuencias negativas, como dañar la capacidad de reaccionar, dañar el corazón, acortar la vida.

“El mindfulness es una práctica confiable, que te permite tener el control sobre tus emociones y bajar el nivel de estrés. Mejora la capacidad de relacionarse con otros, problema que tienen los abogados, y la de concentrarse en lo que está pasando en el momento presente”, dice.

Además, añade, da perspectiva, calma, conciencia “y te ayuda a saber oportunamente cuándo tienes que parar, antes de tener que llegar al extremo de bajar las emociones con alcohol o Ravotril”, afirma.

En el fondo, te ayuda a cambiar el switch de tener que estar todo el día pensando en fracturas, errores, riesgos para poder hacer tu trabajo de abogado y te lleva a un estado de calma cuando llegas a la casa o sales a tomar algo con tus amigos, mejorando la calidad de vida profesional y personal.

¿Cómo practicar mindfulness?

… escuchando… disfrutando… una molestia en mi pie: ¿estará mi pie bien?… escuchando… respirando…preguntándome: ¿mis padres leerán este artículo?… disfrutando… asustado… ¿qué piensas de mí?… miedo… todo está bien… compasión… mariposas en el estómago… miedo… bondad… compasión… escuchando… un pequeño pájaro…nombrando… pensando… disfrutando…

Todos estos pensamientos pueden atrapar la atención de quien los está pensando, llevándolo a una larga secuencia de preocupaciones, ensueños y emociones unidas al pasado o al futuro. Por supuesto, es normal que estos pensamientos estén asociados a las sensaciones del cuerpo. “Pero cuando esto pasa, nos estamos perdiendo de lo que está ocurriendo en el momento. Para un abogado, esto puede significar estar pensando en el cliente X, mientras está escuchando al cliente Y, y no estar atento a los pensamientos y sentimientos hacia el cliente Y”, argumenta Riskin.

Para salir de este estado y volver al momento presente, esto es lo que debes intentar: “Sentarte cómodamente en una silla con tu espalda y cuello rectos, con tus pies planos en el suelo, o sentado en el piso con las piernas cruzadas y tus manos en las rodillas o en tus muslos”.

“Presta atención a la sensación que te da tu respiración mientras entra y sale de tus fosas nasales (o cómo agranda o aplana tu abdomen). Si tienes problemas con concentrarte en tu respiración, cuenta en silencio cada exhalación hasta llegar hasta diez; si pierdes la cuenta, empieza de nuevo. Si tu mente vaga en pensamientos, gentilmente vuelve la atención a tu respiración. Inténtalo por 5 minutos al día, después aumenta gradualmente el tiempo hasta llegar a 30 minutos diarios”, recomienda Riskin.

Se trata de algo concreto, “que se practica día a día y no es necesario ir a la montaña a meditar, a no ser que quieras recargar las pilas. Pero si no, es algo que se puede hacer en el auto mientras estás en un taco, en el trabajo, en una sala de espera, en todas partes”, concluye Cousiño.

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