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¿Más estrés en la casa que en el trabajo?

Así lo indica un reciente estudio de la Universidad de Pensilvania, que midió los niveles de una hormona del estrés (cortisol) y descubrió que, al contrario de lo que se suele pensar, somos más felices en el trabajo que en la casa.

17 Julio, 2014 Comparte en:
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¿Termina tu jornada laboral y sientes como el estrés comienza a aparecer camino a casa? No eres la única persona a la que le pasa. Según un estudio de la Universidad de Pensilvania publicado en el Council on Contemporary Families, las personas tienden a estar más estresadas en sus casas que en el trabajo.
 
El estudio midió los niveles de cortisol de 122 personas, tres veces al día. El Cortisol es la hormona clave en el estrés, y sube sus niveles en situaciones estresantes. El estudio también le pidió a los 122 participantes que registraran si se sentían o no estresados en casa y en el trabajo.
 
La sorpresa fue que, pese a la creencia de que el hogar es donde uno se recupera del estrés del día de trabajo, los niveles de cortisol fueron significativamente más bajos durante las horas que estas personas estaban en el trabajo, en comparación a cuando estaban en sus hogares; independiente del trabajo y del estatus socioeconómico de los participantes del estudio.
 
Según la investigadora Sarah Damaske, esto podría explicar por qué las personas que trabajan tienen mejor salud mental que aquellos que no trabajan (estudio publicado en Journal of Health and Social Behavior, Social Science Research, the American Sociological Review, y en el Handbook of the Sociology of Mental Health). Esto también podría explicar por qué las madres que trabajaron full time y constantemente entre los 20 y 30 años, presentan una mejor salud, física y mental, a los 45 años, que aquellas madres que trabajaron part time, tuvieron repetidos períodos de cesantía o no trabajaron.
 
Respecto a las percepciones de los participantes del estudio, se produjo una diferencia de género interesante: los hombres registraron sentirse más felices en casa que en el trabajo, mientras que las mujeres reportaron estar más felices en el trabajo. A juicio de los investigadores, esto puede deberse, entre otras cosas, a que todavía existe cierto desequilibrio en las responsabilidades del hogar. Es la mujer la que se lleva la mayor parte de las tareas tales como cocinar, limpiar y criar hijos, lo que contribuiría a su sensación de estrés en su hogar.
 
Los investigadores sugieren que, no es necesario renunciar al trabajo o trabajar menos horas para solucionar los conflictos trabajo-hogar, si no que –recomiendan- las empresas deberían considerar políticas pro-familia, que permitan a los trabajadores trabajar cómodamente y a la vez ser capaces de cumplir con sus responsabilidades familiares.
 
¿Qué crees tú? ¿Dónde estás más estresado? Comenta y cuéntanos qué piensas de este estudio.
 

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