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Mercado Legal

Abogados de regiones: el campo laboral se abre a mayor especialización

Han ido pasado del generalismo a la dedicación exclusiva en ámbitos penal, familiar, laboral y económico, con la nueva Ley de Insolvencia.

2 Octubre, 2017 Comparte en:
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abogados de regionesOpenClipart-Vectors
Sofía Martin Leyton. Publicación conjunta con Diario Financiero.

Alejandro Elgueta Sanhueza (46) estudió Derecho en la UC, en una sede que tenía en Talcahuano. Y si bien cuando eligió la carrera le gustaba la idea de ayudar a resolver conflictos, desde 2014 se abocó a ello en su rol de Coordinador Regional de la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento de la VIII Región.

Comenzó en una empresa ligada a un banco, buscando antecedentes para realizar estudios de títulos. Después siguió con cobranzas: “La compensación era baja, pero como estudiante yo estaba feliz. Aprendí del tema, fui agarrando experiencia, manejo en tribunales, creando redes”. Luego trabajó como defensor público licitado, cerca de 6 años.

Alvaro Funes Palacios (41) estudió Derecho en Antofagasta, en la Universidad Católica del Norte. Y en esa ciudad se quedó trabajando, aunque —dice— no fue la decisión que tomó la generalidad de sus compañeros. “En mi generación, cerca de la mitad se devolvió a sus ciudades de origen, de la I y de la IV regiones, y unos pocos se fueron a trabajar a la RM”, dice.

Distinta es la experiencia de Camila Jordán Lapostol (42), abogada de la U. Central, que trabajó en Carey y en el Poder Judicial antes de partir a Puerto Varas y Puerto Montt, donde trabajó en la Dirección Regional del Trabajo. Hoy es independiente. En regiones, dice, es todo más cercano y no se refiere sólo a las distancias: “Uno conoce mejor a los otros abogados, a los jueces y, en general, a los intervinientes en el sistema”.

Especialización

En Chillán ejerce Baltazar Guajardo Carrasco (42), quien estudió en la Universidad Católica de la Santísima Concepción y tiene una oficina donde asesora principalmente a bancos, aunque también tiene algunos clientes personas naturales. Como abogado en ejercicio y profesor de derecho civil, tiene una mirada muy clara sobre la especialización en regiones: “Se ha ido dando generacionalmente. Yo diría que entre quienes se titularon en la década del 2000 al 2010 predomina el generalismo, pero desde 2010 a la fecha ha habido un cambio drástico hacia la especialización”. Para Guajardo, una de las razones de esta tendencia es el aumento del número de abogados, que ha ido forzando la dedicación exclusiva o preferente al área penal, familia o laboral. “Y también en defensa de deudores con la nueva ley de quiebras”, añade.

Victoria Stangl Chang (30), de la U. de Tarapacá, se tituló en 2014 y formó un estudio jurídico con un compañero de universidad. “Lo que más veo son temas relacionados con inmuebles, como escrituras, arriendos, estudios de títulos y redacción de contratos. Llevo muy pocos juicios”, cuenta. Sus clientes son todas personas naturales y es su socio quien trabaja más con empresas y sociedades. Si bien cada profesional en teoría puede definir a qué materias dedicarse, muchas veces depende de la realidad de la región. “Yo puedo decidir qué causas tengo y cuáles no, pero he visto compañeros y profesores que ven causas igual que uno y hacen de todo. Es raro que vean cosas más específicas, por lo menos en Arica”.

Álvaro Funes hizo lo que llama una especialización temprana: en tercer año entró a un estudio especializado en materia mineras de la zona; en cuarto procuró en la fiscalía de SQM y tras titularse siguió como abogado por varios años. Hoy trabaja en Antofagasta Minerals.

Remuneraciones y honorarios

Cada vez que la consultora Idealis hace público algún estudio de remuneraciones advierte que, en su mayoría, son sueldos de Santiago. Es frecuente que profesionales de regiones digan que no refleja su realidad.

La pregunta que ronda es si hay menor poder adquisitivo, los sueldos de todo el mundo son más bajos y eso se traslada a lo que puede ganar un abogado o si hay un problema de valoración del trabajo legal. Para Alejandro Elgueta, quien está facultado también para ejercer en el área privada, ambas explicaciones coexisten: “Lo mismo que pasa con Chillán y Los Ángeles, donde creen que en Concepción están dispuestos a pagar más, es lo que pasa en Concepción respecto de Santiago”.

Pero cuánto aspira a ganar un recién titulado. Victoria Stangl cuenta que en Arica lo usual es partir ganando entre 500 y 600 mil pesos. Si bien, advierte, el costo de la vida es más bajo que en Santiago, tampoco es que sea tanto más barato. “Nosotros hemos sido de los pocos que nos quedamos en la ciudad. Muchos de nuestra generación emigraron a Antofagasta, Calama o incluso Santiago”, añade.

Antonia Márquez Roldán (38), estudió Derecho en Santiago, en la U. de los Andes, pero desde que se tituló en 2005, trabaja en Curicó. “En regiones es super difícil que te contraten, no existe oferta laboral con un sueldo. Cuesta mucho. Te ofrecen participaciones, comisiones y siempre a honorarios”, dice, y más que a nexos causales específicos, lo atribuye a un sistema cultural histórico, en un contexto en que no había casi oficinas grandes. “Cuando me titulé, en Curicó había sólo dos. Eso ha ido cambiando”, agrega. Un abogado que recién entra al mercado puede ganar desde 400 mil pesos, y alguien con 5 o 6 años de experiencia, con contrato, anda cerca del millón 200 mil. “Pero como independiente, ganas mucho más”, asegura.

“Puede que al principio los honorarios sean más bajos que en Santiago”, es la experiencia de Camila Jordán, “pero también se van equilibrando en el tiempo. Y depende del área de ejercicio. En lo laboral, las empresas de la zona confían más en alguien que conoce la realidad del lugar”.

 

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