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Internacional

La psicología jurídica como coadyuvante de la justicia

Especialistas explican la relevancia que ha ido tomando esta disciplina en distintas ramas del Derecho. Entre junio y octubre de este año, en Santiago de Chile, se impartirá un diploma enfocado en temas de familia.

16 Mayo, 2019 Comparte en:
Nicols Pereira
Cristina Bastidas

La psicología jurídica no es nueva. Entre los países de habla hispana que comenzaron a aplicar esta disciplina está España, en donde se dieron cuenta de que existían debilidades en las declaraciones de testigos presenciales y que ello podría constituir una fuente de error en los fallos judiciales.

Fue aproximadamente en ese momento cuando psicólogos y psiquiatras le dieron un énfasis mayor a los temas jurídicos para apoyar como especialistas en los juicios. La psicología jurídica abarca diversas áreas del Derecho, como familia, laboral e incluso determinando si una persona se encuentra apta para un enjuiciamiento criminal como es el caso de las pericias sobre inimputabilidad.

La psicología forense, por su parte, es para algunos una subespecialidad, y al menos en Chile, ha adquirido relevancia desde la implementación de la Reforma Procesal Penal (año 2000 en adelante), pues implicó un cambio, tanto en la forma de hacer justicia —con la inclusión de los juicios orales—, como en el quehacer de los intervinientes: jueces, abogados, fiscales y, entre estos, los peritos.

Psicología del testimonio y victimización secundaria

“Dicha ciencia específica es de vital importancia toda vez que ayuda considerablemente a los actores del sistema, especialmente al juzgador, entregando herramientas al momento de dirimir un conflicto jurídico, ya sea a título de medida cautelar como a título de sentencia definitiva, tomando en consideración el aporte que tiene la psicología forense en el campo probatorio, en el campo de la psicología del testimonio, en el campo de la victimización secundaria, en el procedimiento judicial de entrevista de víctimas de delitos sexuales, en la investigación forense de conducta criminal, entre otras, afirma la abogada chilena Nicols Pereira Aranda, del estudio Gómez, Moraga, Yuseff.

En este sentido, cobra importancia que abogados, fiscales y magistrados adquieran conocimientos de esta disciplina, dado que al abogado le permitirá que aborde de mejor manera un interrogatorio al perito, cuando lo suban al estrado; y, de la misma manera, tendrá herramientas al momento de escoger a un experto para encargarle la realización de una pericia.

En el caso de los jueces —afirma Pereira— para detectar si el peritaje cumple con el debido rigor técnico de la materia es indispensable pericias de calidad, realizadas sin defectos formales ni de fondo que permitan entregar la mayor certeza del contenido y conclusiones de la misma.

¿Por qué? Porque los peritajes son un factor que incide con fuerza en la formación de la convicción en el juez. Y por eso los dictámenes deben ser emitidos con adecuación a los avances científicos y propios de la psicología en materia internacional.

Lo mismo ocurre en el caso de los fiscales, en que las pericias pueden llegar a ser de vital importancia para decidir si formalizar a un imputado o acusarlo en su caso.

Walterio Miranda

Profundidad técnica en los interrogatorios

¿Qué tan necesario es que un abogado conozca y maneje esta materia de psicología jurídica? “Como marco general, es un aporte. Debiera impartirse incluso en el pregrado de la carrera de Derecho. A nivel de diplomado, es pertinente en la medida que los interesados cuenten con herramientas suficientes para poder abordar las distintas aristas o temáticas desde lo psicológico, que puedan involucrar en el campo jurídico”, comenta Walterio Miranda, abogado del estudio chileno Olivares & Cisternas.

En la misma línea, Pereira dice que en su calidad de abogados, esos conocimientos no lograrán adquirirlos “a cabalidad”: “No somos psicólogos, pero sí podemos especializarnos con el objeto de analizar con un juicio crítico una pericia que se nos presente, realizar al psicólogo jurídico preguntas pertinentes y determinantes en relación a sus pericias, y poder analizar con profundidad técnica el método empleado por el perito en el desarrollo de sus peritajes y conclusiones”.

Ahora bien, si nos vamos al área del derecho de familia, no toso coinciden en la necesidad de contar con un psicólogo en litigios de este tipo. Miranda considera innecesario abordar un juicio con la supervisión de un sicólogo, lo que no quita que siempre sea necesario que toda profesional cuente a nivel personal con apoyo terapéutico, “especialmente cuando se trata de enfrentar crisis familiares o de otro orden”. Pero es importante, advierte, tener presente que “es muy distinto un sicólogo desde el rol terapéutico al sicólogo en su rol pericial”.

Los psicólogos jurídicos están regulados a propósito de los peritos judiciales, considerándose pertinentes en el proceso siempre que para apreciar algún hecho o circunstancia relevante para la causa fueren necesarios o convenientes conocimientos especiales de una ciencia, arte u oficio, explican algunos de los consultados. Existe una “Guía normativa técnica pericial de salud mental en las áreas de psiquiatría y psicología médico legal“, emitida por El Servicio Médico Legal chileno, que puede aportar luz sobre la temática.

Diplomado en Santiago

Entre los meses de junio y octubre del presente año, se llevará a cabo la segunda versión del Diplomado en Psicología Jurídica en Juicios de Familia en Santiago, organizado por el Instituto de Estudios Judiciales. El cierre de inscripciones es el 1 de junio de 2019.

Para Miguel Morales Dahmen, psicólogo y profesor del Diplomado, “el propósito de este curso es adentrarnos en el litigio mismo en sede familia, para desmenuzar los conceptos psicológicos, describiendo el modo certero de uso, y aclarando, con certeza y pulcritud, su aplicabilidad en los conflictos legales”.

El diplomado está dirigido para diversos tipos de profesionales: abogados, jueces, consejeros técnicos, u otros que trabajen en el área de familia. La importancia es que los participantes obtengan información específica que les permita examinar y utilizar los conceptos psicológicos correctos para el mejor desarrollo del caso, ya sea desde ejercicio del abogado litigante, como desde la mirada del sentenciador.

Cabe destacar que la psicología jurídica es la rama de la psicología que se utiliza para el mejor ejercicio del derecho. Es por esto que uno de los objetivos del curso es aclarar el uso de conceptos claves, como el de las competencias parentales, su examen psicojurídico y su alcance práctico que enriquecerán el debate técnico, necesario para perfeccionar a los abogados dedicados al ámbito de familia.

A este respecto, Morales Dahmen, afirma que es importante que los abogados sepan manejarse en el área psicológica por su naturaleza interdisciplinaria porque el área de familia exige un manejo técnico de conceptos psicológicos asociados a condiciones como custodia o estimación de daño psíquico. Además, otros ámbitos del derecho penal, como la imputabilidad, también requieren del manejo de conceptos psicológicos.

Las expectativas y resultados que se esperan de este diplomado—según Dahmen—es la mejor aplicación del bien superior del niño, así como incrementar la calidad técnica de las resoluciones judiciales.

El diplomado Psicología Jurídica en Juicios de Familia Santiago 2019, será realizado en las dependencias del Instituto de Estudios Judiciales Hernán Correa de la Cerda, ubicado en San Martín 73 Primer Piso en la ciudad de Santiago de Chile. Será realizado en los meses de junio a octubre, los días martes y jueves de 18:00a 21:00 horas.

Para ver y descargar el programa completo, ingresa aquí:
https://www.iej.cl/wp-content/uploads/2019/04/p_sj_stgo19-1.pdf

Afiche Diplomado Psicología Jurídica en juicios de familia
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