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Internacional

Narcisistas: ¿queremos trabajar con uno de ellos?

Una consultora australiana, especialista en desempeño laboral y mindfulness, se refiere a las habilidades, debilidades, pros y contras de tener a un jefe o colega ególatra. ¿Los principales lugares para encontrarlos? El mundo del Derecho, los negocios, la política y los medios de comunicación.

19 Diciembre, 2017 Comparte en:
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narcisistaAline Dassel
Nicola Z.

Querámoslo o no, los narcisistas están más inclinados a desempeñarse en las áreas legales, de los negocios, la política y los medios de comunicación. ¿La razón? Porque en estos ambientes pueden encontrar con mayor facilidad —o eso esperan— la admiración, fama, riqueza y éxito que necesitan para su estabilidad, según el profesor Ross King, de la Facultad de Sicología de la Deakin University.

A juicio del académico, es posible identificarlos porque estarán siempre en su oficina, ya que no se ven a sí mismos como alguien que deba estar involucrado en aquellos “pequeños trabajos” que mantienen el negocio funcionando. Y recordando a Sigmund Freud, este tipo de personalidad se caracteriza por ser independiente y porque su motivación está dirigida a ganar poder y gloria.

“Quieren ser admirados, pero no amados. Están emocionalmente aislados y son altamente desconfiados, no escuchan a los demás y carecen de empatía”, agrega la consultora Patricia Lapis, responsable del artículo sobre el tema publicado en el sitio australiano Lawyers Weekly, quien siguiendo con la caracterización, también asegura que son agresivos y paranoicos sobre sus enemigos y es muy probable que si perciben a alguien como una amenaza entren en un temible espiral de enojo contra esa persona. Esto, porque se tienen en muy alta estima, aunque esto no vaya muy aparejado a un correcto sentido moral.

Sin embargo, no todo es malo. Muchos narcisistas son altamente productivos y tienen una amplia mirada de las cosas; les gusta el riesgo y disfrutan el cambio, aparte de tener una gran capacidad para atraer e inspirar a otros a que los sigan. Además, tienen más posibilidades que otros de escalar a posiciones de mando, porque saben cómo llamar la atención hacia su figura y sus “grandes historias”.

En palabras del sicoanalista Michael Maccoby, experto en investigaciones sobre liderazgo, “no intentan comprender el futuro, sino crearlo”. Ejemplos habría varios: desde el creador de Apple, Steve Jobs, hasta el líder de Amazon, Jeff Bezos; de Facebook, Mark Zuckerberg, y de Microsoft, Bill Gates.

narcisistaGerd Altmann

Narcisista ¿un buen líder?

Lapis continúa su descripción señalando que aunque pueden ser buenos líderes en tiempos de cambios, tenerlos en estos cargos por mucho tiempo puede abrir la Caja de Pandora de sus debilidades.

Y advierte que si alguna vez has trabajado en el mundo del Derecho para un supervisor narcisista, sabrás que tienden a carecer de autoconocimiento y autocontrol, además de creer ciegamente “en su propia propaganda”.

“La única diferencia entre Dios y Larry, es que Dios no cree que sea Larry”, comentó un ejecutivo de Oracle sobre su director general Larry Ellison. Y como los narcisistas son muy sensibles a la crítica, evitan las emociones y no toleran a quienes se muestren en desacuerdo con ellos. ¿Un nombre? Dicen que Steve Jobs solía humillar públicamente a sus subordinados. Dicen.

Pero no todo es su culpa. Según comenta Margarita Mayo, profesora de comportamiento organizacional y liderazgo, mientras más ansiosos estamos, más probabilidades tenderemos de ver el carisma de los narcisistas como una solución.

Humildes versus egocéntricos

Sin embargo, distintas investigaciones han demostrado que los líderes humildes y sin pretensiones mejoran el mundo y, por supuesto, los lugares de trabajo. Es más, los especialistas aseguran que las empresas con supervisores que se caracterizan por su integridad, compasión, perdón y responsabilidad tienen cinco veces mejor rendimiento que aquellas manejadas por personajes egocéntricos.

Pero eso no es todo, porque según un grupo de académicos de la Universidad de Amsterdam los narcisistas son muy malos para liderar, ya que inhiben el intercambio de información y afectan negativamente el rendimiento del grupo, transformando sus entornos en lugares marcados por “juegos de competencia” y donde sus seguidores terminan replicando sus mismos comportamientos.

El profesor Charles O’Reilly III, de la Escuela de Negocios de Stanford, asegura que cuando un gerente es ególatra, a menudo la moral de la empresa disminuye y los subordinados terminan renunciando. A lo que el sicólogo organizacional Tomás Chamorro-Premuzic agrega que tienden a “cometer fraude, desmoralizan a los empleados y devalúan las acciones”.

La pregunta obvia ahora es: ¿te has cruzado alguna vez con un abogado narcisista? Si no estás seguro, usa estas pautas para saber hacia dónde correr cuando identifiques quién es quién en tu entorno laboral.

 
* Este es un extracto del artículo titulado “What happens when you work with or for a narcissist?“, escrito por la consultora en desempeño y experta en mindfulness Petris Lapis, directora de Petris Lapis Pty Ltd., quien además ha trabajado en el área del derecho, contabilidad y la banca. Si quieres leer el artículo original completo en inglés, haz clic aquí.

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