Suscríbete
Internacional

Escuelas judiciales en América Latina: desde 1980 hasta hoy

Una investigación de CEJA aborda su historia, sus objetivos y sus metodologías de enseñanza, entre varios otros tópicos.

21 Junio, 2017 Comparte en:
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn
escuelas judicialesCEJA
S. Martin

“En nuestra región, la formación en ámbitos judiciales se ha instalado hace muy pocos años. De hecho, las primeras Escuelas Judiciales de América Latina fueron creadas en el transcurso de la década del ochenta y en la actualidad muchas de ellas continúan redefiniendo sus estructuras, funciones y ámbitos de actuación”.

El párrafo anterior es parte de la introducción del libro “Capacitación Judicial en América Latina. Un estudio sobre las prácticas de las Escuelas Judiciales”, que lanzó el Centro de Estudios de Justicia de las Américas, CEJA.

Los autores son los investigadores Leonel González y Jeremy Cooper, aunque también aparecen en los créditos Gonzalo Fibla, Juan José Martínez y María Jesús Valenzuela.

Si quieres verificar qué escuelas judiciales de Latinoamérica participaron en la investigación, encontrarás el listado en las páginas 100 y siguientes.

La capacitación

En el texto se menciona que “la gente se perfecciona porque cree que de este modo va a poder aumentar sus ingresos, avanzar en su carrera obteniendo ascensos o promociones, o bien porque su prestigio se vería en jaque si no
lo hace, allí donde su prestigio es también una herramienta de trabajo y, por ende, incide en su carrera y en sus ingresos”.

Ello implicaría que si bien los tribunales fueron avanzando progresivamente en una agenda de cambios, el sistema de capacitación “gravitó alrededor de incentivos que estaban desconectados de la realidad judicial”, situación que se habría producido en gran medida “porque los operadores interpretaron los cambios en clave del sistema escrito o tradicional que regía con anterioridad y por ello no se extendió la necesidad de adquirir destrezas para desempeñarse en el nuevo sistema”.

A lo anterior se suma que “desde los propios tribunales no se produjo una mirada introspectiva sobre las dinámicas de trabajo y los resultados que se alcanzaban”, dice el estudio.

Se produjo así un divorcio entre la producción de los conocimientos (ámbito científico), el de su transmisión (ámbito educativo) y el de aplicación (la realidad).

escuelas judicialesCEJA

Innovaciones de la pedagogía

Según la investigación de CEJA, las últimas décadas significaron un avance muy profundo en la consolidación de nuevas tendencias y enfoques conceptuales para el aprendizaje de adultos.

Por ejemplo y contndo desde la década del 70 del siglo pasado, se comenzó a configurar la “Teoría del aprendizaje experiencial” (David Kolb, John Dewey), “el Constructivismo” (Jean Piaget), y la “Pedagogía crítica” (Paulo Freire, Carl Rogers”.

Este movimiento habría posicionado a la educación como un proceso centrado en el alumno, y al aprendizaje como el proceso por el cual se crea el conocimiento a través de la transformación de la experiencia (Kolb, 2014). A su vez, explica el texto, propició una mirada “de afuera hacia adentro”, contrastante con el enfoque “de adentro hacia afuera”.

El educador cumpliría así 4 roles:
– facilitador: ayuda a los alumnos a ponerse en contacto con su experiencia personal y reflexionar sobre ella
– experto en la materia: ayuda a los alumnos a organizar y conectar sus reflexiones a la base de los conocimientos de la materia
– regulador o evaluador: ayuda a los alumnos a dominar la aplicación de los conocimientos y las habilidades con el fin de cumplir con los requisitos de desempeño
– entrenador: ayudan a los alumnos a aplicar los conocimientos para lograr sus metas

Te recomendamos revisar las “prometedoras y buenas prácticas”, desglosadas por país, desde la página 116 en adelante.

Comparte en:
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn