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Internacional

Comex de alimentos: problemas legales típicos

Oficinas de abogados especializadas en comercio internacional y transporte marítimo concuerdan en que el elevado tiempo en los contenedores es un “dolor de cabeza”, tratándose de productos que requieren una adecuada conservación. También, la doble tributación, que ha debido zanjarse con acuerdos de integración horizontal.

5 Mayo, 2016 Comparte en:
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comexUnion Internationale des Avocats

En Verona, Italia, La Unión Internacional de Abogados organizó el congreso “Import-Export of Food Products: Recurrent Problems“, que tendrá lugar el viernes 10 de junio.
 
Quisimos conocer cuál es la realidad sobre el tema en un país esencialmente exportador, como lo es Chile, y éste es el análisis de los especialistas consultados.
 
De acuerdo a información oficial de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales, del Ministerio de Relaciones Exteriores, Chile es parte de 24 acuerdos comerciales que le han permitido aumentar y mejorar el acceso de sus productos a un total de 63 mercados internacionales.
 
Para este país, el continente asiático representa el 40% del comercio exterior; Estados Unidos y Canadá un 20,1%; América del Sur un 17,5%; y Europa un 16,3%. Si bien el cobre sigue siendo el principal producto de exportación, los agropecuarios, silvícolas y pesqueros crecen cada año en cantidad y precio, lo que abre la discusión sobre cuáles son los principales problemas que deben enfrentar para ser comercializados en el exterior.
 
Los expertos concuerdan en que los problemas se dan básicamente en dos áreas: en el periodo de tránsito, sea marítimo o aéreo —al ser un país lejano de las principales economías—; y la doble tributación que deben enfrentar los productos, como los alimentos frescos. En menor medida, también, visualizan problemas en el tránsito, huelgas portuarias y periodos de inspección de las autoridades sanitarias, que de todas maneras, siguen siendo altamente seguras y estrictas.
 
“En términos generales, el empresario chileno tiene que enfrentar problemas derivados del transporte, como por ejemplo, retrasos en la entrega; el tiempo que pasan los productos al interior de los contenedores, con atmósferas controladas, y que es un asunto que las navieras no chequean; los riesgos de huelga portuaria; lo que genera enormes problemas para los productos frescos que se dañan muy rápidamente”, señala la abogada experta en comercio internacional, inversión y en arbitraje internacional, Inés de Ros Casacuberta, de la firma Araya & Cía.
 
Los especialistas, concuerdan que, sin embargo, es el primero de estos elementos —tránsito de las mercancías, debido a los largos viajes, —el que genera los mayores dolores de cabeza a los exportadores nacionales, pues son ellos y no las navieras, los que tienen que preocuparse de la calidad y buen estado de los contenedores para su buen llegada a puerto. Eso, en los alimentos, es clave.
 
“Para mantener los alimentos en buenas condiciones es fundamental que sea consolidado en contenedores que se encuentren en perfecto estado de mantención. Por lo mismo, todo exportador debe preocuparse de la calidad de los contenedores proveídos por el transportador que ellos han elegido”, señala Leslie Tomasello, abogado de Tomasello & Weitz (1967), una de las más reputadas firmas dedicadas en el país al Derecho Marítimo, con oficinas en Santiago, Valparaíso y Puerto Montt.
 
El especialista explica que para poder mantener el alimento en buen estado de conservación y, con ello, extender su ‘shelf life’, usualmente se utilizan dos técnicas: contenedores refrigerados (reefer) y, en algunas ocasiones, atmosfera controlada.
 
Respecto a la primera —dice— “vemos algún grado de desconocimiento por parte de los exportadores. Ello por cuanto un transportador, en especial un transportador marítimo, sólo puede y debe preocuparse que la temperatura del contenedor reefer sea fijada de acuerdo a las instrucciones del exportador y que la misma unidad provea o suministre tal temperatura. Por lo mismo, la temperatura que es suministrada por un contenedor reefer no va a corresponder, exactamente, a la temperatura que los exportadores registran en sus termógrafos”, señala.
 
Lo anterior, comparten los especialistas en el área, para un exportador pequeño que tiene, por ejemplo, 3 contenedores con alimentos frescos, es clave, pues puede directa e indirectamente significar su quiebra.

La doble tributación

 
Para Sebastián Norris, con amplia experiencia en derecho comercial internacional, litigación y arbitraje, también de Araya & Cía., si bien los Tratados Internacionales de Libre Comercio suscritos por Chile han significado un alza de las exportaciones, como por ejemplo, pasa con el mercado de la India, con más de mil millones de habitantes, ello no garantiza ingresar de inmediato al país. El problema: la doble tributación.
 
“Este país tiene una economía movilizada por mil 200 millones de habitantes. Es un mercado muy interesante en donde se exportan muchos productos, pero los aranceles que existen son enormes”, señala Norris.
 
Hoy —explica el abogado— para zanjar en parte los elevados aranceles se ha optado por establecer relaciones de largo plazo con compañías de Estados Unidos, Asia o Europa mediante una integración horizontal, en donde hay participación de chilenos en empresas extranjeras y viceversa. “Este es un tema importante y es la discusión que se viene a futuro”, concluye.
 

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