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Educación

Educación legal: del vasallaje a la participación

Enseñar es un proceso complejo y extenuante, que en temas jurídicos lleva cientos de años con un método agotador y poco llamativo, que deja a los profesores satisfechos con su trabajo y a los estudiantes memorizando miles de páginas, pero sin capacidad crítica ni de maduración de las materias que aprenden. Expertos proponen soluciones.

5 Abril, 2016 Comparte en:
Camila Pantoja

 

educacion legalPixabay
Ya todos conocemos la historia: nos levantamos de la cama; preparamos nuestra mochila y entre bostezos caminamos lánguidamente hacia la sala de clases de la Facultad. Abrimos nuestros cuadernos, pero ¿para qué? No importa, con el tiempo tal vez te des cuenta de que esa nota que tomaste casi inconscientemente a las 9 de la mañana de un lunes, te será útil para rellenar un espacio vacío en la prueba del final del semestre.
 
Las formas de enseñanza son múltiples y se han tejido cuestionamientos, reflexiones y soluciones al respecto. En países como Chile, desde hace décadas ha estado vigente la metodología expositiva en la sala de clases; un método que ya muchos consideran obsoleto y quieren derechamente modificar.
 
Entendemos el método expositivo como aquel que centra al académico en el rol protagónico y deja al estudiante en un rol pasivo. Imagínate día a día a tu profesor entrando por la puerta principal de la sala, pecho inflado y paso altivo, y tú, empujándote con cientos de tus compañeros para entrar por la puerta trasera del aula. Es básicamente eso. En este método el estudiante pasa a ser ciudadano de segunda clase, mientras el que acaba de entrar por la puerta delantera es un semidiós (y que a nadie se le ocurra insinuar lo contrario).
 
El abogado y miembro de Posgrados para Chile Tomás Pacheco Pla ha sido enfático en señalar que esta metodología ha fallado al momento de generar debate y análisis crítico en las materias que se presentan en la sala de clases. Tras su experiencia educativa en Estados Unidos, Pacheco ha sido un defensor de un modelo de enseñanza más participativo y abierto al debate, y es por ello que defiende el método de enseñanza interactivo, en donde el estudiante toma el rol protagónico en la sala de clases: se incentiva la participación, la reflexión y la presentación de nuevas ideas entre los pares. Es lo más parecido al método socrático de enseñanza, asegura este abogado.
 
Otra propuesta interesante la plantean la doctora en Educación María Francisca Elgueta y el doctor en Derecho e Historia Eric Palma, ambos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, en su artículo “Una propuesta de clasificación magistral impartida en la facultad de Derecho”, del año 2014. En esta investigación concluyen que la clase magistral meramente expositiva —recurrente en la formación jurídica—, necesita optimizarse para generar efectos positivos en el estudiante.

Propuestas de cambio

Tomás Pacheco entrega un par de herramientas que podrían ayudar a que el estudiante pase desde la pasividad a ser el protagonista de su propio aprendizaje, y así obtener las herramientas para madurar el contenido. “El tiempo en la sala de clases se debe destinar a la discusión y al análisis crítico de la materia”, dice.
 
El primer mecanismo que propone es que tanto el profesor como los estudiantes se sitúen geográficamente en una disposición que no proponga jerarquías. Lo ideal sería una mesa redonda en donde todos puedan verse y sentirse pares al momento de discutir. Ello será posible en cursos pequeños, pero no en aquellos con muchos alumnos.
 
Además, es fundamental —complementa— entregar y proponer contenido previo al horario de clases, sea en forma de apuntes o papers, en donde el estudiante estudia el contenido previamente para llegar a la sala de clases a debatir sobre la materia. “Sin esta herramienta es difícil que el alumno pueda hacer preguntas al momento de la cátedra, ya que desconoce el tópico y no ha tenido tiempo para la reflexión”, dice.
 
Por su parte, los profesores Elgueta y Palma piensan que el cambio de switch podría llevarse a cabo haciendo que la clase magistral meramente expositiva evolucione hacia una práctica expositiva trascendente, en donde el alumno tenga pleno espacio al cuestionamiento y a la valoración positiva del profesor hacia prácticas críticas y de participación activa por parte del estudiantado.
 
Muchas de las prácticas de la metodología interactiva podrían ser llevadas hacia una metodología expositiva trascendente, en la cual el profesor comience a proponer prácticas para mantener a una audiencia despierta y crítica, capaz de analizar los contenidos con casos reales para su desarrollo profesional y laboral futuro.
 
Se necesita, eso sí, que el profesor tenga la voluntad y el convencimiento de que bajarse de la tarima será un esfuerzo que valdrá la pena tanto para la academia como para los estudiantes.
 

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